jueves, 3 de febrero de 2011

¿CARPE DIEM?

“Vive el momento”, “es lo que te vas a llevar... “¿Cuántas veces hemos oído (o “escuchado”, por la intención de hacerlo) esta frase?¿Seremos más felices entregándonos al goce sin medida?¿Cuál es el origen de este pensamiento? No es sino el capitalismo el que sostiene la promesa del goce ilimitado a través de los objetos. Nada importa sino el consumo de dichos objetos que, una vez obtenidos, pierden su valor. El brillo del consumo, “obténgalo ahora y pague después”, impulsa a este goce desmedido de todo lo que nos rodea. Quienes no participan en este juego fantaseado, corren el riesgo de quedar excluidos. Existe la ilusión de heterogeneidad, porque hay variedad de objetos pero, en realidad, lo único que se sostiene es la pretensión de homogeneidad: consumir, calmar el deseo. Lo que se desconoce es que el aparato psíquico consta de una instancia consciente y otra inconsciente y, por ser sujetos deseantes, jamás calmaremos ni colmaremos nuestros deseos. No obtendremos la satisfacción plena. Así, no es extraño encontrarnos titulares en la prensa en los que destacan la depresión como una de las enfermedades más frecuentes en los llamados “países desarrollados”. Si intentamos satisfacer nuestros deseos siempre inmediatamente, no nos permitiremos alcanzar las metas necesarias para nuestra vida como una comunidad humana, que es una de nuestras mayores fuentes de autoestima. Es en el camino del trabajo para llegar a ellas donde obtendremos el mayor placer. El goce vendrá por sí solo.
Laura López, psicóloga-psicoanalista

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