jueves, 31 de marzo de 2011

¿SIEMPRE EXISTIRÁ LA GUERRA?

Amar al prójimo como a ti mismo es fácil exigirlo, pero difícil cumplirlo. Es desde el psicoanálisis que se sabe que en el hombre hay instintos que tienden a conservar y a unir (Eros) o bien a destruir y a matar (Tánatos), lo que viene a explicar la antítesis amor-odio. Hay entonces un placer en el hombre a destruir y a matar y es por lo que existe el mandamiento “no matarás”, ya que lo que ningún alma desea no hace falta prohibirlo, se excluye automáticamente. Pero la civilización ha sido conquistada por obra de la renuncia a la satisfacción de estos instintos y exige de todo nuevo individuo la repetición de tal renuncia. No se trata de eliminar del todo las tendencias agresivas humanas, se puede intentar desviarlas, al punto que no necesiten buscar su expresión en la guerra. Es preciso poner más empeño en educar para que haya un pensamiento independiente, inaccesible a la intimidación. Los abusos de los poderes del Estado de ningún modo pueden favorecer esta educación. Anteponen sus intereses a fin de poder dar razones para la satisfacción de sus pasiones. Todo hombre tiene derecho a su propia vida. La guerra destruye vidas llenas de esperanzas, coloca al individuo en situaciones denigrantes y destruye costosos valores materiales, productos del trabajo humano. No es sino a partir de la educación y la cultura de todos que seremos más civilizados.
Laura López, psicóloga-psicoanalista

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿AMORES QUE MATAN?

Es harto frecuente el que, tras una ruptura amorosa y, en vista de estar sumido en un profundo estado de tristeza, se acuda al médico esperando que se le recete algún antidepresivo o tranquilizante porque alega encontrarse “en un estado depresivo”. Hay que tener muy en cuenta la diferencia entre un estado de tristeza ocasionado por un duelo (o ruptura) de una depresión. La diferencia reside en que en la depresión se encuentran los síntomas de tristeza, apatía, ideas relacionadas con la muerte, pérdida de sueño, de peso... En cambio, la tristeza supone un estado de ánimo que va fluctuando según el momento del día o la evolución en el tiempo. Una buena salud mental implica el poder sustituir unos objetos “amorosos” por otros (o bien otra persona, un trabajo, alguna actividad). Es el ser humano cuando entra en la situación edípica hacia los padres que aprende a renunciar a ese estado omnipotente de completud con el significante madre y puede ingresar en el mundo. En psicoanálisis, hablamos de que no existe la teoría del “trauma”, es decir, no por una ruptura amorosa, se ha de enfermar con depresión. Tal vez, en lugar de tomar medicación o entrar en un estado de sopor continuado en la identificación con el objeto perdido, convendría pensar cuál es nuestra manera de entender el amor. Nuestra vida es producto de nuestros pensamientos y si hay una exagerada resistencia a renunciar a lo anterior, es un síntoma de que algo ocurre en nosotros que nos impide entrar en el mundo.
Laura López, psicóloga-psicoanalista

martes, 22 de marzo de 2011

CHARLA: INTRODUCCIÓN AL PSICOANÁLISIS: ORIGEN Y BENEFICIOS DE UNA CIENCIA

¿Sabías que...?
¿El psicoanálisis establece una nueva concepción de la enfermedad donde se muestra la interacción del cuerpo y la mente de manera que los síntomas tienen una razón de ser?
¿El psicoanálisis permite, a todo aquel que lo desee y lo necesite, mejorar su calidad de vida, sus relaciones sociales y sexuales, su rendimiento laboral, su creatividad, etc.?

DESCUBRA ÉSTAS Y OTRAS CUESTIONES EN LA CHARLA GRATUITA QUE TENDRÁ LUGAR EL VIERNES 25 DE MARZO A LAS 21:00 hrs.
INTRODUCCIÓN AL PSICOANÁLISIS: ORIGEN Y BENEFICIOS DE UNA CIENCIA
impartida por la psicoanalista Laura López en
Alameda Principal nº 13, 3º 4, 29001 Málaga
AFORO LIMITADO

miércoles, 9 de marzo de 2011

MENTE-CUERPO

Este fin de semana he tenido la oportunidad de asisitir a una conferencia acerca de una investigación sobre un método terapeútico para aliviar el dolor y, desde aquí, me gustaría hacer un llamamiento acerca de la importancia de la inclusión de los aspectos psíquicos en la enfermedad. Lejos de ser un cuerpo y una mente separados, el cuerpo es también el escenario de lo psíquico, los síntomas hablan de que algo ocurre en el individuo. Además, en un proceso terapeútico entran en juego elementos como la resistencia al tratamiento, la transferencia que acontence en la relación terapeútica, los beneficios secundarios de la enfermedad, el origen de ese síntoma, etc. que el psicoanalista viene a interpretar y que deben tenerse muy en cuenta en una investigación y en un tratamiento. Esto explicaría porqué unas personas responden bien al tratamiento y otras no en las mismas condiciones. El psicoanálisis es una ciencia que abre una puerta al origen y el mecanismo de numerosas enfermedades que la medicina no alcanza a determinar. No es sino con una unión multidisciplinar que lograremos gozar de una buena salud.
Laura López, psicóloga-psicoanalista

A QUIÉN HABRÁ SALIDO

Cuántas veces hemos escuchado está frase en boca de algún progenitor a su hijo.¿Realmente los hijos nacen ya con una forma de ser predeterminada, de ahí que no se reconozcan como propios? Antes de mirar la paja en el ojo ajeno, debemos hacer una reflexión hacia nosotros mismos. Educar conlleva una implicación, por lo que se ha de promover el deseo. Deseamos deseos y si yo mismo no muestro mis ganas por trabajar, leer, escuchar...¿Cómo pretendo que mi hijo se interese por ello? En la etapa adulta se sufre, además, de una especie de “amnesia infantil”, por la cual no comprendemos la infancia, aún habiéndola vivido (por ejemplo, cuando se dice: “está en la edad del pavo y es que no lo soporto”). El psicoanálisis ha descubierto que en el niño entran en juego deseos, procesos mentales propios de su evolución y que, por no tener un conocimiento adecuado, se tienden a reprimir o a no poner límites en aquello que acontece, lo que provoca unas consecuencias negativas en la salud psíquica del infante. Una mirada psicoanalítica en la educación permite comprender y modificar pensamientos equivocados acerca del desarrollo en el niño.
Laura López, psicóloga-psicoanalista

martes, 1 de marzo de 2011

MONEY, MONEY, MONEY

“El dinero hace girar el mundo” así comienza la letra de la canción de la famosa película Cabaret. ¿Pero por qué el dinero? El dinero entra en el orden del deseo, del intercambio social con el otro. A parte de mí mismo, están los demás. Si no tengo, me quedaré en un estado de infantil necesidad en el que no crezco y apenas vivo, fuera de ese mundo que gira. Mediante el dinero puedo poseer todo lo que el ser humano ansía, transformar todas mis carencias en lo contrario. Por ejemplo, si no soy rápido, con un coche deportivo podré alcanzar más velocidad. Lo que el dinero puede comprar, se transforma en mí mismo: ese soy yo. Si nos aquejan problemas económicos y echamos la culpa al dinero, sepa que es exclusivamente un símbolo, sólo es un mediador en mi vida. ¿Qué está aconteciendo entonces en mí para que carezca de él? ¿Seguiré permitiendo que el dinero postergue mi vida?
Laura López, psicóloga-psicoanalista