domingo, 31 de julio de 2011

EL GRAN PARTIDO

Part-ido implica una ida y una partición ¿qué entra en juego cuando se pronuncia la frase de “es un gran partido”, refiriéndose a una persona? Refleja una actitud en la que todo vale con tal de ganar, conseguir el trofeo preciado, que en este caso, suele ser generalmente un hombre. Una actitud machista, pero ya no por parte de algunos hombres (que también existe) sino de mujeres que aún creen que estar con alguien es cuestión de una competición, de conseguir, conquistar una posición, un status, una felicidad ya preconcebida de antemano. Uno es capaz de partirse, doblegarse, con tal de agarrar ese ideal que, lógicamente se basa en un espejismo. Basan la felicidad en el trabajo y la vida del otro. Es la quimera del perro: andar encadenado cuando su vida la sujeto otro. Luego vienen los desengaños ¿quién te crees que eres? Cuando la pregunta debería de ser ¿quién soy yo? Construyamos nuestras vidas, nuestros pensamientos, que nos harán valer no para nadie, sino para nosotros mismos y, en lugar de buscar, encontrémonos en el camino, un camino donde todos valemos lo mismo si en lugar de ser “tu” y “mi” pareja, es la persona que me acompaña.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

viernes, 22 de julio de 2011

SOY MUY DESPISTADO

O, también “debe ser por la edad”....a no ser que haya algún daño orgánico, hay un anclaje en estas frases y se utilizan de excusa para dejar, sin embargo en el tintero, lo que realmente acontece. Es desde el psicoanálisis que se conoce que los actos fallidos que son, por ejemplo cuando decimos un nombre en lugar de otro, los lapsus , el olvido de nombres, perder las cosas, tener la intención de hacer algo y realizar lo contrario o algo totalmente diferente, cometer “errores”...ocurren debido a un deseo inconsciente, en conflicto con el individuo y que, digamos encuentra este camino para expresarse. El inconsciente se rige por el principio del placer, que expresa la tendencia a evitar el malestar o el displacer. Entonces, aplicado esto al sujeto psíquico y a lo que aquí se trata, detrás de la circunstancia de, por ejemplo, la pérdida de un objeto que fue regalado por una persona cercana, esconde en realidad esos sentimientos negativos causados por una disputa. Vemos entonces que nada en las personas ocurre por casualidad, siempre hay una implicación. Su importancia recae en que, aunque estos actos forman parte de todo ser humano, en ocasiones pueden desembocar en consecuencias desagradables (accidentes, pérdidas...), por lo que no deben dejarse pasar inadvertidos. El psicoanálisis viene a revelar la relación entre ese acto y la tendencia reprimida.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

viernes, 15 de julio de 2011

SIN TI NO SOY NADA

No es infrecuente encontrarnos con una ideología acerca de la “soledad” tan frustrante y alienante que llevan a la persona a volcar todas su esperanzas y fantasías en una relación ¿pero bajo qué precio? A veces estar en pareja, da una ilusión de tranquilidad, de sentirnos resguardados bajo los brazos de un “amor” que, sobre todo, nos hace sentirnos acompañados. El hecho de que otro ser humano esté próximo reconforta, y alivia ese “síntoma” disfrazado. Así se pueden llegar a vivir situaciones en las que todo vale con tal de conservar ese “estado de felicidad”. Cuando la posición femenina entra en juego (esto puede acontecer tanto en hombres como en mujeres, decimos en psicoanálisis que en lo psíquico coexisten posición masculina y femenina), se pueden vivir auténticas decepciones y sometimientos en los que a toda costa se busca esa fuente de seguridad. Si tenemos en cuenta que el amor es el sentimiento de la especie que hace que exista la reproducción, es importante entonces que produzcamos nuestro sujeto psíquico, tan incomprensiblemente olvidado en aras de unas pasiones reguladas por la especie. Crezcamos, cultivemos nuestros propios deseos transformemos ideologías que nos hacen someternos y tener una idea equivocada de lo que es el amor, un sentimiento que, ante todo, civiliza en introduce al ser humano en su relación con los otros. “Contigo o sin ti, soy feliz”.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355