jueves, 27 de octubre de 2011

YA LO PENSARÉ MAÑANA



Y el mañana nunca llega...según nuestra actitud ante las cosas podremos abarcar más o menos sufrimiento en nuestro vivir. Rehuir y esconderse conforman un escudo de protección ilusoria donde trabajar, amar, el encuentro con los otros... pueden transformar un camino de ilusiones en amargas estatuas de sal, donde la mirada se ancla y no cruza un horizonte de nuevas oportunidades. Nadie es indiferente a nadie y hay situaciones, otras personas...que pueden llegar a despertar ciertas reacciones, hacer surgir sentimientos, emociones... por lo que hay una tendencia a evitarlo. En realidad es una manera de relacionarnos con nosotros mismos, con nuestros fantasmas relegados al plano inconsciente de nuestro psiquismo, pero que siempre van a reflejarse en nuestro comportamiento: esa idea de inmortalidad. Antes que nosotros ya hubo alguien y después seguirán existiendo los otros. Vivir en la incertidumbre, es vivir. Si siempre vamos posponiendo decisiones, encuentros...no nos harán sentirnos vivos. Lo que nos distingue de los animales es esa idea de la muerte: porque sabemos que vamos a morir, es que entramos en los compases de la vida. ¿crees entonces que vas a vivir eternamente?
 
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355



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