viernes, 25 de enero de 2013

EL AMOR VERDADERO


    
    A punto de naufragar, la afirmación de que no sería el amor verdadero llena de nubes una tormenta a punto de estallar. El llanto baña las ilusiones y los cuentos de hadas,cuando en realidad se hace necesaria la desilusión para comenzar a construir el amor. Pensar que en el amor todo nos viene hecho, que cuando nos llega, nos daremos cuenta, que no hará falta nada más, ni siquiera casi hablar, que todo fluirá como si de algo mágico se tratara, es exigir una fantasía que estropeará la realidad. Se habla del destino, del amor de tu vida pero...¿de qué vida?¿Una vida en la que solamente ese amor te colma y te calma todo cuanto tiene sentido en tu existencia?Así se generaran grandes frustraciones y grandes frustrados donde víctimas de esa forma de pensar, se pretende vivir de forma única, guiada por los mismos ojos, espejismos de un único amor. No somos los mismos a lo largo del tiempo, ni tenemos los mismos gustos. En nuestros encuentros nuestros pensamientos se transforman, se enriquecen y esto hace que vivamos varias vidas, varias pasiones, en nosotros. Esto se refleja en las relaciones, que no están sujetas a la rigidez de una vida, porque eterno, no hay nada, ni la vida misma, si no será la ilusión de la inmortalidad lo que guíe nuestra existir y nuestras relaciones. En la transformación de nuestros pasos se van gestionando los ritmos de la relación, ¡todo un trabajo! que si no se gestiona bien, provocará una ruptura, una tras otra hasta querer alcanzar al ser perfecto. Las relaciones tienen mil formas y colores, lo que es normal para unos, para otros no y en lo humano, tendemos a compararnos con familiares, amigos, con los otros...tratando de averiguar lo que es el amor y cómo sería una relación perfecta, un amor verdadero y si no nos funciona el modelo establecido, entonces no es amor. Lejos de crear convencionalismos, olvídate de historias y permítete ayudar a construir el amor en tu verdadera vida, la real, consulta a tu terapeuta de parejas.
Laura López psicóloga-psicoanalista
Telf.: 610865355

martes, 22 de enero de 2013

SOBRE UN CASO DE FOBIA...



“Una muchacha padecía del temor de verse atacada de incontinecia de orina desde que un vehemente deseo de orinar la había obligado en una ocasión a abandonar un teatro durante un concierto. Esta fobia la había incapacitado poco a poco para toda vida social. Sólo se sentía tranquila cuando sabía tener un W.C. al que llegar disimuladamente. No existía en ella vestigio alguno de enfermedad orgánica que pudiese justificar sus temores. Hallándose en su casa, entre sus familiares, no experimentaba jamás el temido incoercible deseo ni tampoco durante la noche.
Un detenido examen descubrió que dicho deseo la había acometido por primera vez en las circunstancias siguientes: En la sala de conciertos se halla sentado cerca de ella un hombre que no le era indiferente. Al verle comenzó a pensar en él y a imaginarse ser su mujer y estar sentada a su lado. Durante esta ensoñación experimentó aquella sensación que en las mujeres hemos de comparar a la erección masculina y en su caso, ignoramos si en todos, terminó con un ligero deseo de orinar. La referida sensación sexual, habitual en ella, la asustó en tal ocasión, porque había formado el firme propósito de combatir su inclinación amorosa e inmediatamente el afecto inherente a la misma se trannsfirió al deseo de orinar que la acompañaba. Viéndose obligada la sujeto, después de una penosa lucha, a abandonar la sala.
Esta joven a quien toda la realidad sexual horrorizaba, no concibiendo siquiera que pudiera casarse algún día, era por otro lado de una tal hiperestesia sexual, que en las ensoñaciones eróticas a las que se abandonaba gustosa, experimentaba regularmente la referida sensación voluptuosa. El deseo de orinar había acompañado siempre la excitación sin haberla impresionado hasta el día del concierto. El tratamiento alcanzó la curación casi completa de la fobia.”
SIGMUND FREUD
Laura López, psicóloga-psicoanalista
Telf 610865355
www.psicoanalistaenmalaga.com