martes, 27 de diciembre de 2016

PADRES SEPARADOS: ¿SENTIRSE MAL POR REGAÑARLES?¿CUBRIR DE AMOR EL TIEMPO QUE SE PASA CON ELLOS?




   Cuando hay una separación entre ambos cónyuges y el niño pasa a la custodia del otro, se viven, en ocasiones, situaciones como la que sigue. Hay como una especie de “disputa de amor” en la que se olvida lo necesario para el pequeño/a y, con tal de que no “sienta” cierto desprecio por decirle que no a ciertas cosas, por otro lado muy necesarias para su desarrollo, se olvida de esa función de límite y el niño o la niña pasan a quedarse sin esa función padre, la ley(esto también es aplicable a las madres, no es tanto que sea hombre o mujer, sino la función que toque en determinado momento).
   Hay que tener en cuenta que somos insaciables, un hijo siempre quiere más, des lo que le des, esa decepción siempre va a reinar en el ser humano. Va a “sentir” que no se le ha dado lo suficiente, va a decepcionarse en algo, etc., aunque esos padres hayan hecho lo que dentro de sus posibilidades correspondía. Es necesaria que exista la frustración, que relanza nuestro deseo y nos permite buscar fuera del ámbito familiar, y desarrollar nuestra propia vida.
    No tiene tanto que ver con el padre o la madre físicos que tenga, sino cómo psíquicamente se han elaborado esas funciones, en qué frases se queda y en cuáles no, porque todo pasa por la palabra, pero hay que proporcionarles ese lugar. No olvidemos que los celos, la envidia, el odio, el amor, el deseo, se construyen en torno a las primeras figuras amorosas que son la familia, y hay que tolerar que haya una base de ambivalencia en el seno de estas relaciones. Hay personas que en ese dar infinito mantienen a sus hijos en una dependencia emocional y en un no saber encontrarse en el mundo, porque en su relación con los otros, han de establecer unos vínculos emocionales más adultos, donde los límites, el saber esperar, el intercambio...son necesarios.
   Hay afectos que se reprimen y que “saltan” en situaciones o con personas que nada tienen que ver, por ejemplo. A eso se le denomina transferencia de afectos, y tiene que ver con lo infantil reprimido, esa sexualidad que se pone en juego, que se repite una y otra vez , con las relaciones adultas.
   En muchas ocasiones ese comportamiento con los hijos remite más a sus propios fantasmas familiares, hay algo de su propia visión de su familia primigenia que no está resuelto y que lo actúa ahora con sus propios hijos, y no son ellos , es él mismo en aquella situación. Podemos llamarla como una especie de "pena" que remite a esa identificación. Tal vez celos con sus hermanos, tal vez interpretar su relación familiar como que no le dieron lo suficiente, alguna frase en la que se quedó anclado donde muestra que aún sigue estando presente... Se malcrían a los hijos, cuando en realidad tiene más que ver con la neurosis de los padres. La función padre te habla del límite, de lo que es justo en cada momento, aunque nos desagrade, de que no siempre prima nuestro egoísmo y que no hay un dar ni recibir sin medida, esas son las leyes de la civilización, de lo humano... si no, los convertiremos en pequeños monstruos de nuestro pasado.
  Educar a los hijos no entra dentro del orden del sentir, ni de los gustos, si no de lo que es más convenientte. ¿Estás desarrollando la función que toca en cada momento? Tener problemas a la hora de desplegarlo tiene más que ver contigo mismo, con algo que no tienes resuelto de tu yo infantil que inunda tu yo adulto para embargarte al pasado y estropear ese presente.
  ¿Vale decir que para unos días que lo veo quiero que lo pase lo mejor posible? ¿Acaso el mundo va a ser tan transigente,? Ha de aprender que vaya donde vaya, esté su padre físicamente o no, las leyes van a ser las mismas. Eso, es aprender a simbolizar, y a instaurar esa función en su psiquismo, sino , los volveremos un poco “locos” , donde dependiendo de donde esté, hay padre o no.La ley está presente en el mundo, no lo olvidemos, y la familia es la primera célula de la sociedad. Cuando no está instaurado en su lugar, también puede desarrollar síntomas psíquicos, como la fobia por ejemplo, que en realidad corresponde a un miedo interior que no está puesto en su lugar, es decir, al padre.
   Los niños son muy sensibles a ese “fallo” en esas posiciones y, a través de ciertas conductas (que no siempre tienen la misma lectura), hablan de esas irregularidades. Recomendamos psicoanálisis para los padres que no puedan desarrollar su función correctamente, tengas dudas, les asalte la culpa, etc. 

Laura López, Psicoanalista Grupo Cero
Telf.: 610 86 53 55

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martes, 20 de diciembre de 2016

¿QUÉ TE PASA CON LA NAVIDAD?


   Si preguntáramos a cada una de las personas cómo viven las fiestas navideñas, tendríamos un amplio abanico de formas de vivirla: hay quien se encuentra melancólico, a quien le genera hostilidad, o alegría, o quien dice que gasta demasiado, quien no tiene límites, a quien los conflictos en sus relaciones están presentes, quien no.... Como vemos, hay muchas maneras de posicionarnos ante estas fiestas. ¿sabías que según cómo vives estás fechas también responde a una forma de posicionarte ante tu realidad, es como un patrón que actúa en ti cada vez que hay un cambio, un principio, y un final?
   Se celebra el nacimiento del Niño Jesús, y esto, psíquicamente, también nos remite a nuestra mortalidad, algo que es muy intolerado por el ser humano, porque inconscientemente somos inmortales. Por ejemplo, hay quien va por la vida sin tomar ninguna decisión, postergando continuamente proyectos, como si fuese a vivir eternamente. Es porque vamos a morir que llenamos nuestra vida de pasos y compromisos con los otros. El hecho de enumerar los buenos propósitos, en muchas ocasiones, se quedan nada más que en eso. Para realizar cualquier actividad, no es cuestión de adquirir hábito, costumbre, si uno no realiza un trabajo para ello, adquiere un compromiso, y sobre todo no transforma su manera de pensar, no lo logrará. Porque partimos de la base que no es por aprendizaje, por indicar unas pautas. Hay tendencias que llevan a un lugar y no a otro en la vida, y esas “tendencias” tienen que ver con los procesos inconscientes, que nos indican que en toda acción y comportamiento, siempre hay un deseo que se satisface,y este deseo puede ser inconsciente, es decir, no sabemos de él sino por sus efectos. Por ejemplo, alguien se pone a dieta siempre cuando empieza el año, y abandona una y otra vez, y vemos, a través del análisis, que en esa persona y en su relación con la comida, “tapa” otros conflictos, que hay un deseo inconsciente, por ejemplo, de no verse deseable ante los demás, engorda para ocultar sus curvas femeninas y así, no hacerse cargo del deseo que despierta en los otros.
   También hay quien dice “deprimirse” en Navidad, que le recuerda a personas que ya no están, etc. Esto tiene que ver con la identificación con lo perdido. Ya estaba deprimido de antes, su posición ante las pérdidas es melancólica, le cuesta sustituir cuando algo o alguien ya no se encuentra en su vida o cuando algo no coincide con aquello que pensaba. Niega lo nuevo y arrastra su vida tras la sombra del recuerdo, se ha identificado con él.
   También el final del año puede remitirle a lo que comentábmos anteriormente, a su propia mortalidad. Hay quien siempre inicia algo, y eso le hace parecer juvenil, pero no permance en nada, siempre instatisfecho y manteniéndose en esa “eternidad ilusa” constante. La juventud tiene más que ver con el desplazamiento del deseo, proyectos, compromisos, relaciones... ni siquiera con la edad, pero hay quien, por no tolerar la angustia que le incita lo nuevo, se quedan detenidos en ese abrazo simbólico infantil materno.
   El mundo no siempre va a estar ocupado por las mismas personas, y, a veces, la persona puede llegar a ser muy egoísta negando a los demás y viviendo de un recuerdo. Además, el pasado tiende a idealizarse, nunca va a corresponder lo que pasó con lo que se dice que pasó, porque ya en ese viaje de la percepción a la memoria se trasforma. Una nueva idea, un nuevo pensamiento, una nueva relación, va a transformar todo lo anterior. ¿Tal vez eso es lo que se llama magia? Es un trabajo que hay que hacer con nuestra psiquis, porque si transformas tu forma de pensar, vas a transformar tu manera de sentir, y hay quien cree en sus sentimientos como si fuesen una ley y dogma. Y los sentimientos nos engañan, como nos engaña nuestra mirada, al creer que es el sol el que gira alrededor de la Tierra.
   Son unas fechas que nos propician a comer más de la cuenta, beber , a gastar más.... pero, independientemente que uno pueda dejarse llevar un poco por la situación, luego está en cómo cada uno hace. Porque el no tener límites, también habla de cómo uno es cada vez en su realidad, no sólo en las navidades, y remite también a esa posición infantil ¿cada vez que hay un cambio, un final, “aprovechas” para “soltarte la melena” y luego te arrepientes? Tal vez tendrás que revisarte tus propios deseos, tal vez seas una persona muy reprimida , padezcas de tu férrea moral y no sepas administrar tu líbido, ocasionándote esa falta de control. Es mejor y más barato acudir a un psicoanalista que te ayude a conciliarte contigo mismo y permitirte vivir de otras maneras más saludables
    ¿Paz, amor, buenas intenciones... ? ya dijo Sigmund Freud que las buenas intenciones son las más intencionadas. Si no hemos cultivado unas relaciones a lo largo del año, o sabemos que no las aguantamos ¿por qué se pretende forzar un encuentro que no está acorde con nuestro deseo? Hay ocasiones en que las tradiciones, la moral, poco o nada atienden a las necesidades y los deseos individuales, y producen insatisfacción y frustración en las personas. Sabemos desde el psicoanállisis que cuando una persona reprime fuertemente sus deseos (no es algo que sea consciente, sino que cursa incosncientemente), lo reprimido siempre va retornar y, muchas veces, en forma de síntoma. Cuidar de ti es cuidar de los demás. Aprender a conversar, tolerar a los demás y a uno mismo permitirá que estos días navideños puedas encontrarte a gusto contigo y con los otros.

Laura López, Psicoanalista Grupo Cero
Telf.: 0034 610 86 53 55
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viernes, 4 de noviembre de 2016

TRAS LA CHARLA DE AYER, EN LA QUE SURGIERON MUCHAS DUDAS Y CUESTIONAMIENTOS ACERCA DE LO QUE ES EL PSICOANÁLISIS, CÓMO FUNCIONA COMO MÉTODO TERAPEÚTICO, QUE SI ES TODO LO RELACIONADO CON EL SEXO, ETC, OS DIGO QUE:

PUNTO NÚMERO 1
EL PSICOANÁLISIS ES UNA CIENCIA, es la ciencia del lenguaje habitada por el sujeto, donde su objeto de conocimiento es el INCONSCIENTE. Sin saber del concepto de inconsciente no puede ser práctica científica, sería práctica ideológica, porque frente a cualquier obstáculo de la realidad se transformaría y no se podrían prever los resultados. Su método es la interpretación-construcción y la técnica la asociación libre en la transferencia.
Es una ciencia conjetural, donde desde el objeto de conocimiento se va a la determinación de lo real. Lo real existe después. Es una ciencia de efectos. Desde el efecto es que determino las causas. Reconstruyo las operaciones que son las del lenguaje (de ahí a que digamos que es una ciencia del lenguaje, porque todo en el ser humano está tocado por la palabra) que son el desplazamiento, la condensación, la puesta en escena y la simbolización. Son las mismas operaciones que utiliza el sueño para deformar el deseo inconsciente. Esto es lo que Freud nos trajo, esta genialidad, los síntomas y los sueños tienen los mismos mecanismos. Descubrió cómo funciona nuestra mente, tanto en las personas sanas como en las personas con trastornos. Tenemos los mismos mecanismos psíquicos y la diferencia entre unos y otros es cuestión de cantidad, es la manera de renunciar al deseo incosnciente, que en muchos casos, es a través de la enfermedad. Hay que distinguir lo manifiesto de lo latente. Es como si viéramos la punta del iceberg y no supiéramos que debajo hay toda una producción que no se ve pero que está ahí conformándolo todo. No se ve pero existe. Lo aparente no va a ser, va a ser otra cosa. Hay un saber no sabido en todos nosotros.


PUNTO NÚMERO 2
SE HABLA DE LA SUBJETIVIDAD DE LA INTERPRETACIÓN PSICOANALÍTICA, QUE CÓMO SON LOS PASOS, QUE CÓMO TRABAJA EL PSICOANALISTA, EN QUÉ SE DIFERENCIA DE LA PSICOLOGÍA...
Bien, un psicoanalista es alguien que ha de estar en formación continua (seminarios de estudio de la obra de Sigmund Freud, de Jacques Lacan...), atravesado por la teoría del Psicoanálisis, con supervisiones de casos y psicoanálisis personal. Eso requiere estar en una escuela de Psicoanálisis, donde se cumplan estos preceptos.
Hay una frase que dice que cuando nada de lo dice el paciente me recuerda a mí, soy psicoanalista. En el sentido que es una función, donde el psicoanalista deja su mente en blanco, dejar a un lado su personalidad o su opinión personal, tiene una escucha flotante, donde va a escuchar, no lo que el paciente le pasa en su día a día, lo manifiesto, sino lo latente, esas “señales” que hablan de lo inconsciente: lapsus, repetición de palabras, olvidos, sueños.... 
Hay una implicación en todo lo que nos pasa en la vida, y aunque a veces pueda chocar porque pueden llegar a repetirse situaciones o relaciones “sufrientes” hay siempre una satisfacción de un deseo inconsciente. Los síntomas (aquello que se repite) es como una realización de un deseo sexual infantil reprimido, esto es,inconsciente. Lo que la conciencia rechaza, parece no querer, responde en realidad a un deseo nuestro . Eso precisamente es lo que produce una fuerte resistencia, que todo lo que nos pasa tiene que ver con nosotros, que la vida se teje en base a nuestros deseos inconscientes, y como queramos ir ciegos a ellos, más vamos a padecer de ellos. Hay señales revestidas de casualidad que no le damos importancia, pero que señalan algún conflicto psíquico, PORQUE TENEDLO CLARO A PARTIR DE AHORA , HAY UN OTRO DE TI MISMO. ESTAMOS HECHOS PARA NO SABER DE CIERTOS PROCESOS PSÍQUICOS QUE RECHAZAMOS.Y AHÍ ENTRA EN JUEGO LO REPRIMIDO. La represión es un mecanismo psíquico necesario. En un momento del crecimiento, a través de la educación, se tiene que reprimir toda esa sexualidad infantil, que son los celos, la envidia, los deseos incestuosos, la hostilidad... ahí es donde se funda el aparato psíquico, que es el pasaje de lo que se denomina El Complejo de Edipo, es la máquina hominizante. Se instaura función padre, función madre, hay un juego de identificaciones, y más adelante hombre y mujer, los cuatro sexos en psicoanálisis. Alguna falla en alguna de estos sexos va a haber problemas con nuestra realidad (ejemplo con la autoridad, en las relaciones afectuosas, etc...). El deseo inconsciente, la líbido, es esa energía incesable, la que nos permite vivir, movernos, trabajar, relacionarnos con otros...pero que si sabemos canalizarla nos permitirá llevar una vida mucho más satisfactoria y rica que si no tenemos esa instrumentación, que aporta el psicoanálisis . Hay diversos mecanismos psíquicos que nos dejan en esa ceguera: la proyección, la transformación en lo contrario, el desplazamiento, la conversión...
Los organismos más primitivos ante estímulos externos responden al medio a través de la motilidad. En el ser humano, en su complejidad, recibe tanto estímulos del exteriores como del interior. La respuesta parte del Yo, que es el que decide entre las instancias del Ello y del Superyo qué repuesta es la más adecuada. Pero, en ocasiones, hay pensamientos, deseos, que parten del Ello y que el Superyo rechaza enérgicamente porque nuestra moral no los tolera y ni siquiera van a aparecer en la conciencia, son reprimidos. Reprimir es separar el afecto de la representación. Pero ese afecto, esa energía libidinazada, pulsa por salir al exterior, y en un fallo de esa represión, se manifiesta, pero tiene que hacerlo disfrazada, esto es, hay mecanismos psíquicos (condensación, desplazamiento, puesta en escena, elaboración secundaria) que transforman y disfrazan ese deseo inconsciente para que nuestra conciencia no sepa de él, y ahí es donde podemos hablar incluso de síntoma. 
La interpretación es inconsciente, uno no sabe de antemano cómo se va a producir. 
El curso de la terapia psicoanalítica se desarrolla en el marco de la transferencia, que es la relación que va estableciendo entre el psicoanalista y el paciente, que está sostenida por el pacto psicoanalítico: un contrato del pago de honorarios y los horarios. El paciente debe asociar libremente, que es dejarse llevar por el habla, decir todo lo que se le ocurra sin censura. Esto es muy importante, porque en las conversaciones con los demás uno se calla ciertas cosas, unas le parecen una tontería, algo amoral...el Psicoanálisis no juzga y precisamente nos dice que enfermamos en ese tejer de lo que escapa a la represión, donde hay palabras, pensamientos, afectos que no puedo pronunciar y que se disfrazan , como hemos mencionado anteriormente. Se van derribando las resistencias, porque precisamente se ha generado todo un trastorno para no saber de eso. Se va viendo cómo es que piensa su realidad, que se refleja en el deseo puesto en acto, cómo hace con las curvas de su deseo, cómo renuncia, cómo posterga... incluso con la figura del psicoanalista lo actúa, no recuerda, pero lleva en acto en esa relación su “verdad.” IMPORTANTE, LO QUE NO SE RECUERDA, SE ACTÚA, SE REPRESENTA UNA Y OTRA VEZ.


Y PUNTO NÚMERO 3
SI NO CONOCEMOS DEL CONCEPTO DE INCONSCIENTE ACTUAREMOS COMO EN TIEMPOS PRECIENTÍFICOS, DONDE LA FIEBRE NO ERA UN SÍNTOMA, SINO LA ENFERMEDAD MISMA, ANTES DE DESCUBRIR QUE EXISTÍAN LOS MICROBIOS
Una interpretación es el recorrido de ese trabajo para producir el deseo inconsciente, un señalamiento de algo que ya está a punto de ver el paciente, gracias a las sesiones donde asocia libremente y ha ido derribando esas resistencias, pero no es ni siquiera un acierto, una verdad, es romperle el sentido, no es hacer lo inconsciente consciente, sino producir ese deseo inconsciente, romperle esa cadena que lo atrapa en el síntoma y ponerlo a funcionar en otras cadenas significantes, otras palabras que producirán otras vidas. POR ESO ES QUE NO HAY PASOS, PAUTAS COMO EN LA PSICOLOGÍA, EL PSICOANALISTA VA DETRÁS DEL PACIENTE, NO SE METE EN SU VIDA, LE AYUDA A PRODUCIR LO INCONSCIENTE, ESE PATRÓN DE DESEO QUE LE HACE LLEVAR ESA VIDA Y NO OTRA, ESAS RELACIONES Y NO OTRAS, ESE SÍNTOMA Y NO LA SALUD.
POR ESO QUE ES UN PROCESO, ASÍ ES COMO SE TRABAJA. EL PSICOANALISTA TRABAJA SU FORMACIÓN, ESTAR SUJETO A LA TEORÍA, A SU PSICOANÁLISIS PERSONAL Y LAS SUPERVISIONES, PARA NO INTERCEDER CON SUS PROPIAS CUESTIONES EN EL PACIENTE, PORQUE LA INDENTIFICACIÓN, SI EL PROFESIONAL NO SE PSICOANALIZA, ACONTECE. NADA DE LO HUMANO ME ES AJENO.
No está sujeto a la subjetividad del psicoanalista, porque eso es como decir que está sujeto a su opinión, a su capricho. El psicoanalista se sostiene en la articulación de su profesión. Puede decir frases diferentes de otro psicoanalista, de otro imaginario, en esa particularidad, pero están tejidas en la teoría científica, y no puede errar, más que nada porque es ROMPER CADENAS SIGNIFICANTES, NO ES UN ACIERTO DE DECIR ESTO ES LO QUE TE PASA, es una ciencia de efectos, después sabremos.
Por eso que no es cuestión de decirle lo que tiene que hacer, darle consejos, enfrentarlo a las situaciones de miedo, etc. porque siempre hay un desplazamiento de eso que dice en otra cosa
la psicología trabaja los comportamientos, la conducta, sigue el orden de la razón. La Psiquiatría a la química del cerebro, los neurotransmisores y la recaptación de por ejemplo la dopamina, serotonina, etc, pero sino se conoce, no se sabe lo que es el INCONSCIENTE, ocurre como en tiempos precientíficos donde no se sabía que son los microbios los que producen la fiebre. Se le llama “fiebres” a toda infección y se trataba haciéndole sangrías al paciente, extrayéndole y renovándola, cuando no se iba al foco, se confundía los síntomas con la enfermedad.
Así ocurre también con los trastornos psíquicos, se confunden los síntomas con la enfermedad, porque los síntomas son un disfraza de ese deseo inconsciente, igual que la fiebre es el síntoma de la actuación de los microbios.
Laura López Psicoanalista Grupo Cero
Telf.: 610865355
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sábado, 29 de octubre de 2016

LA INQUISICIÓN DEL SIGLO XXI. APUNTES SOBRE LA SOLIDARIDAD



 

  Llegar a la vida y aceptar ser un privilegiado, porque antes que nosotros,  otros hicieron para que pudiéramos disfrutar de las cosas que hacemos, no es fácil.  Leyendo a Freud surge en mí la necesidad de conversar acerca de tantas cuestiones que tienen que ver con todos nosotros. Es  necesario saber desde qué lugar se pronuncia nuestro discurso, desde dónde se habla, qué pensamientos dirigen tus pasos. Opinión tiene todo el mundo, pero partir desde la ciencia, conlleva incluso una lucha con nuestros gustos, con nuestros sentimientos, esos que nos nublan y nos hacen creer que eso que pienso es  “coherente”.



   Cuando el niño, a través del mecanismo de identificación, en la fase del espejo, ve un entero en la imagen reflejada, y no un ser fragmentado, ahí se instaura la agresividad.   Se da cuenta que sin otro es imposible. La envidia acontece en la atribución de que hay algo que al otro le completa,  en eso que cree que cubre la falta.  Por eso es que se puede envidiar hasta una enfermedad, la imbecilidad…el ser más, o tener, dependiendo de la posición si es masculina o femenina. La femenina es más del orden del ser y la masculina más del tener. Es una relación dual y de destruir aquello que se cree que completa al otro. No es que lo deseo, deseo que el otro no  se satisfaga, que cubra lo que supuestamente le falta. Por eso es que los celos son más civilizados, donde ya hay la inclusión de un tercero. Detrás de los celos hay un deseo, y  si es reconocido, puede trabajarse para conseguirlo. Lo que ocurre que estos afectos son muy intolerados por nuestra moral (queremos ser tan buenos), y ahí entra el mecanismo de la represión, que hace que se releguen a un plano inconsciente y, cuando esa represión falla, puede convertirse, en el caso de los celos, en un delirio por ejemplo. Creer que el otro te “engaña” cuando en realidad es tu deseo no reconocido. O ser un justiciero en el orden del bien,  golpecitos en el pecho de falsa moral, que esconden una envidia hacia el otro.



   Envidia también es  negar el trabajo que uno realiza para estar en la posición en la que se encuentra, a esa ilusión de completud que le atribuye, por eso es que a veces lo haragán, la pereza, la queja por la suerte de los demás, esconden en realidad  este sentimiento tan intolerado. Transformar la envidia en admiración tiene que ver con la solidaridad, la generosidad de la función poética, en cuanto a la creación, o el arte, la investigación…perderle el asco a los otros,  incluirlos en el camino de la civilización y del enriquecimiento.  El Psicoanálisis puntualiza esto con la sublimación, un mecanismo mediante el cual la energía sexual, la líbido, se canaliza hacia la investigación, la creación, el arte, la cultura…incluso como camino para la felicidad, para soliviantar los sufrimientos que nos proporciona la vida.  Un neurótico se queda en la fantasía, y el poeta, la utiliza para ofrecer un placer estético, una liberación de la represión para el que puede recibirlo.



Sigmund Freud  nos dijo que El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización. El altruismo se sustenta en la envidia, una transformación de la misma. En épocas primitivas se eliminaba una y otra vez al otro para ocupar el lugar del padre, hasta que llegó un momento en el que unirse a los demás permitió establecer un orden. La agresividad y la envidia tienen que ver también con eso, con pensar que hay un único lugar en el mundo, es decir, ese lugar con la madre, cuando en el mundo caben muchas personas y hay muchos lugares. 



 



   En el discurso pronunciado por Federico García Lorca en la inauguración de la biblioteca de su pueblo, nos decía: “No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan, sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.”



    “ Máquinas al servicio del Estado, es convertirlo en esclavos de una terrible organización social” resuena en mis oídos y me hacen pensar en la Inquisición en el siglo XXI, donde la prensa,  el periodismo actual, es un lugar donde lo sensacionalista, la prensa amarilla hace estragos. Están al servicio de unos pocos, para que esta máquina injusta siga funcionando, para no permitirnos enriquecernos de pensamientos que nos hagan personas cultas, grupos de intelectuales que tengan herramientas para romper el sometimiento. El psicoanálisis es una de esas armas, porque descentraliza, te hace ver que muerto el tirano, el tirano eras tú. Tu forma de pensar y de posicionarte ante tu deseo, hace que construyas una realidad u otra. ¡Qué grandes maravillas estas que nos desvelan! Nos hace ver cómo padecemos de nuestra intolerancia hacia lo propiamente humano. Negamos los sentimientos comunes y nos convertimos en inquisidores , personas con padecimientos psíquicos, o aquejados de una culpa voraz donde el castigo es el único alivio y de ahí están sus derivados: estar con personas que no te convienen, construir fracasos, golpes continuos, etc.



Nos dice Gabriel Celaya



“Quisiera ser espacio



Quisiera ser anchura



Donde los hombres libres caminan



De uno en uno”



   Libertad, palabra de 8  letras, que juega en un baile de humanos a producir la música de esta cantinela: un cabaret del despropósito, un kukuxclan  moderno, Hítleres de bigotito airado por el paso de estrepitosas represiones. Vaya a ser que la sociedad sea más inteligente, y yo no sea el tuerto, porque en el reino de los ciegos, el tuerto es el rey.



   ¿Cuántas persecuciones no se hacen también en este siglo? ¿Tienen que pasar otros 40 años , 100, para que miremos atrás y digamos: si yo hubiera vivido en esa época yo no hubiera sido cómplice?     ¿En qué medida no lo somos si cada vez que ocurre una injusticia miramos para otro lado, no escribimos , ni denunciamos la realidad?



   ¿Cómo pueden  asociaciones, personas, instituciones, llamarse solidarias y no ser soldados  del deseo y de los derechos, la cultura, y la salud de todos y todas? ¿Qué clase de amor es ese?



Inquisidores del pensamiento. Nada es lo que parece 

 



Laura López Psicoanalista Grupo Cero



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lunes, 1 de agosto de 2016

¿QUÉ DIFERENCIA TENER UNA CONVERSACIÓN CON AMIGOS, “DESAHOGARSE” A CONVERSAR CON UN PSICOANALISTA EN SESIÓN?



En las relaciones con los demás, los lazos que vamos generando con actividades, ideales, etc., surge lo que se denomina transferencia, que tiene que ver con los sentimientos, los afectos, expectativas...que se depositan en las mismas. Tiene que ver también con la líbido, que es la energía que produce la vida. Pues bien, EN LAS RELACIONES CON LOS OTROS, PODRÍAMOS DECIR QUE HAY UNA RELACIÓN RECÍPROCA, EN EL SENTIDO QUE HAY UNA ESCUCHA EN AMBAS DIRECCIONES, un intercambio de papeles, apoyar, ser apoyado, escuchar, ser escuchado. Conocemos del otro sus gustos, sus ideales, su forma de pensar, sus problemas... Hemos de tener en cuenta que lo que hablamos con los otros está siempre bañado por nuestros sentimientos, nuestra forma de pensar, nuestra experiencia, etc., entonces NO HAY UNA ESCUCHA NEUTRAL E INTERPRETAMOS LO QUE SE HABLA DESDE NUESTRA ESCUCHA (que tiene que ver con esos sentimientos, afectos, moral, prejuicios...)de ahí a los malentendidos. No escuchamos de manera neutral pues es una relación de dos, no se trata exclusivamente de una sola de las partes.


TODO ESTO NO PASA CON LA RELACIÓN PSICOANALÍTICA. La persona que está en posición de paciente, no recibe nada de la vida personal del analista, por lo que se permite que en ese espacio se trate exclusivamente al paciente. Además, respecto a esa tranferencia que surge en las relaciones y en la terapia, ESOS SENTIMIENTOS, AFECTOS, REPRESENTACIONES INCONSCIENTES QUE SE FORMARON EN OTRO MOMENTO DE LA VIDA Y QUE SE REPITEN UNA Y OTRA VEZ CON CADA RELACIÓN, CAEN COMO EN UN LUGAR HUECO, EN LA POSICIÓN DEL PSICOANALISTA. Todo el entramado de sentimientos que surgen ahí no se refieren a la persona que hace de psicoanalista entonces. El psicoanalista, con su escucha muy especializada (donde deja de ser él mismo, mente en blanco, nada de lo que dice el paciente le va a recordar a él mismo), y través de la interpretación-construcción con la técnica asociación libre (diga todo lo que se le ocurra),va a permitir que eso que se encuentra reprimido y se repite en cada situación a través de los síntomas o de esa fijación (ej. yo soy así), pueda liberarse y pueda ser otra cosa. Como ejemplo de esto Sigmund Freud, en sus inicios y su casos de la histeria, donde rememorar de una manera intelectual el pasado como medio para curarse, no da resultado, descubrió el fenómeno de la transferencia, donde Elisabeht giraba en la terapia alrededor de él como si él fuera su padre. LO REPRIMIDO NO SE RECUERDA, ES UN SABER NO SABIDO QUE SE REPITE EN EL ACTO Y EN LAS RELACIONES TRANSFERENCIALES., AFECTÁNDOTE EN TU VIDA.


EL PSICOANALISTA LE ESCUCHA DE UNA MANERA DIFERENTE Y LE PROPORCIONA UNA TRANSFORMACIÓN REAL DE SUS ACONTECIMIENTOS PSÍQUICOS, porque incide en lo inconsciente, que es lo que realmente te lleva a un lugar u otro, una relación u otra, una forma de vida u otra. Consulta con un psicoanalista y comienza tu viaje hacia la salud y el bienestar.









Laura López, Psicoanaista Grupo Cero


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jueves, 12 de mayo de 2016

MUY INTERESANTE CÓMO SE DESPLIEGAN LAS RELACIONES PACIENTE MÉDICO (TRANSFERENCIA)



“Las resistencias intelectuales no son las peores y logramos siempre vencerlas. Pero permaneciendo dentro del cuadro del análisis halla el enfermo medio de suscitar resistencias contra las que la lucha resulta extraordinariamente difícil. En lugar de recordar, repite aquellos sentimientos y actitudes de su vida pretérita , que por medio de la transferencia pueden ser utilizados como procedimientos de resistencia contra el médico y el tratamiento. Los enfermos de sexo masculino reproducen generalmente, en estos casos, los sentimientos que abrigan hacia su propio padre, pero sustituyendo a éste la persona del médico, y convierten así en resitencia determinados caracteres de la relación filial o resultante de ella, tales como el deseo de independencia, el amor propio que impulsa al hijo a igualar o sobrepasar a su padre y la repugnancia a echar sobre sí, una vez más, en la vida, el peso del agradecimiento. Por momentos experimentamos la impresión de que el propósito de confundir al médico, hacerle sentir su impotencia y triunfar sobre él, supera en el enfermo a la intención mejor y más lógica de ver curada su enfermedad. Las mujeres muestran, a su vez, una gran maestría para utilizar como procedimiento de resistencia la transferencia sobre el médico de sentimientos cariñosos de acentuado carácter erótico. Cuando esta tendencia llega a alcanzar una cierta intensidad, pierde la enferma todo interés por el tratamiento y olvida todas las obligaciones a que prometió someterse en sus comienzos. Por otro lado, los celos, que no dejan nunca de presentarse, y la decepción que causa a la paciente la cortés frialdad que el médico opone a sus sentimientos no pueden sino contribuir a perturbar las serenas relaciones personales que deben existir entre médico y sujeto y a eliminar de este modo uno de lo más poderosos factores del análisis.”
Sigmund Freud

Laura López Psicoanalista Grupo Cero
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sábado, 23 de abril de 2016

CHARLA COLOQUIO DE PSICOANÁLISIS LOS SUEÑOS: INSOMNIO Y PESADILLAS

Nuestro organismo necesita descanso, es necesario que durmamos para que podamos llevar a cabo nuestras actividades diurnas. A través su obra la Interpretación de los Sueños, Sigmund Freud nos ha desvelado que los sueños son el guardián del reposo y además son como una realización de deseos. Los sueños hablan de nosotros mismos pero ¿qué hay de las pesadillas? ¿y del insomnio? ¿Tienen algún significado oculto que el Psicoanálisis nos puede explicar?

Muchas personas padecen de estos, podríamos llamarlos, síntomas. Fármacos y técnicas varias se muestran insuficientes para liberarlos de los desvelos nocturnos y la falta de descanso. No tener la conciencia tranquila, los años, el comer demasiado antes de dormir... son muchas frases y teorías que intentan dar explicación a estos fenómenos, pero que sabemos no llegan a alcanzar la raíz de la cuestión.

En esta charla coloquio se van a desvelar las incógnitas de tu propia mente y de cómo el insomnio y las pesadillas tienen ver contigo.

Imparte Laura López, Psicoanalista Grupo Cero

Miércoles 27 de abril a las 19:30 hrs

Lugar: Centro Cultural Maynake, C/San Juan Bosco 79, 29014 Málaga

CHARLA COLOQUIO MIEDO A LOS PENSAMIENTOS, LAS MANÍAS Y LOS RITUALES



Todos alguna vez nos hemos reconocido como un poco maniáticos en algunos momentos puntuales, un hacer concreto que repetimos sin una explicación lógica o una idea fija que nos asalta sin poder llegar a controlarla y que se nos impone, donde en los casos más extremos, pueden impedir incluso la cotidianidad.
“El hombre no teme más que a sus propias palabras”, porque somos sujetos habitados en el lenguaje y hay palabras y pensamientos que a veces nos asaltan y nos desvelan un otro de nosotros mismos que miramos con extrañeza, que no reconocemos. Es algo que no se puede razonar, porque en realidad la persona sabe que son absurdos, pero que le hacen sentir en muchos de los casos, como si estuviera perdiendo la cordura. A veces se convierte en un auténtico drama donde se impide trabajar, relacionarse con otras personas, sobrellevar el día a día...El psicoanálisis nos desvela lo inconsciente, que nos dice de esa realidad y de los mecanismos de nuestro aparato psíquico, de cómo respondemos ante lo que nos rodea y sobre todo, ante nuestros propios deseos, que por ser c inconscientes no se sabe de ellos, es un saber no sabido, pero que se refleja en los síntomas, en los lapsus, los olvidos...que son las manifestaciones del inconsciente.
Manías, rituales, pensamientos que se imponen ¿hasta qué punto pueden considerarse“normales”? ¿Tienen un sentido propio? ¿Cómo podemos librarnos de ellos? ¿Qué se oculta tras ese miedo? ¿Es un miedo real?
Una charla coloquio imprescindible para entender y resolver qué habla más allá de mi conciencia a través de actos y pensamientos incomprensibles.
Imparte Laura López, Psicoanalista Grupo Cero
Lugar: Ámbito Cultural de El Corte Inglés. C/Hilera s/n. Málaga. Edf. Hogar, Planta Baja, Dpto de Librería, Viernes 13 de Mayo a las 19:30 hrs

ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO  

domingo, 13 de marzo de 2016

AL HOMBRE DEL NEANDERTHAL DEL SIGLO XXI


Una mujer NO ES UN OBJETO, es un sujeto deseante, NO UN FLORERO. ¿Hay algún cartelito en la frente de alguna mujer que diga puedes llamarme lo que quieras que estaré dispuesta a estar a tu servicio, a poner buena cara? ¿Qué parte del no no entiendes? Cuando una mujer dice que no, es no. Ese pensamiento caduco de que cuando una mujer dice no significa sí, se corresponde a una posición histérica, donde no se reconoce el deseo. Y eso, no es LA MUJER. A partir del psicoanálisis, debido a una sociedad reprimida y machista, donde la mujer ha sido sólo objeto de intercambio y solamente dedicada a la reproducción, y tras numerosos síntomas nerviosos fruto de la insatisfacción y la fuerte represión sexual (que sexual no es sólo genital, esa represión conlleva también a la represión en la creación, la investigación, el arte, la cultura..), la mujer puede hablar, hacerse sujeto deseante, dueña de su propia vida y sus deseos.
Un hombre también tiene esa parte femenina y en este siglo hay miedo a incluir lo femenino en la sociedad y hacerse partícipes y compañeros de ellas. INCLUIR LO FEMENINO NO ES FEMINIZARSE, sino atravesar la humanidad con un grado de civilización y creación con límites insospechados. Una auténtica revolución y desarrollo para todos y para todas.
Una mujer desea el lado femenino del hombre, una persona que tolere y respete su libertad para que su encuentro con el otro esté dentro del goce, no de la insatisfacción o la culpa y también desarrollar nuestro deseo a través de la cultura, la creación, el arte y lo que le dé la gana.
Se cae en comentarios machistas, en actitudes que rebasan la época Neanderthal. No es ni siquiera un paso atrás, porque adolecemos de los mismos prejuicios que hace siglos, la misma doble moral pero maquillada.
No sabéis tratar a una mujer ni siquiera sabéis acercaros a la dimensión de lo que es un ser humano. Se confunden los límites y se tiende a reducirla a objeto de deseo.
Hacer y deshacer a vuestro antojo no os permiten escuchar a la mujer que tenéis delante, abrir vuestra escucha y vuestra tolerancia hacia una compañera que, este siglo, está pegando más fuerte que nunca. ¡La mujer también decide y tiene voz y voto! Somos las mujeres del siglo XXI, así que, o te subes al carro, o te quedas en la edad de piedra haciéndote la paja mental. Psicoanálisis para todos.

Laura López, MUJER Y PSICOANALISTA
Telf.: 610 86 53 55

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miércoles, 9 de marzo de 2016

CÓMO SALIR DE UNA RELACIÓN TÓXICA





   El término relación ya implica un pacto entre dos personas, tiene que haber un consentimiento por ambas partes para que esa relación se mantenga en el tiempo. El psicoanálisis nos permite saber de los pensamientos que nos sostienen en ese tipo de relación y en ese goce, que a veces podríamos llamarlo masoquista. También puede responder a sentimientos de culpa inconscientes que a través de esa relación llegamos al castigo que nos produce alivio. El psicoanálisis nos ayuda a transformar nuestra manera de amar y de relacionarnos, porque inconscientemente podemos estar buscando a personas que nos hagan jugar ese papel una y otra vez. La terapia permite reforzar nuestra personalidad para no producir y mantener este tipo de relaciones donde muerto el tirano, el tirano era yo.

                                                                                         Laura López, Psicoanalista Grupo Cero 
                                                                                          ATENCIÓN PRESENCIAL Y ONLINE
                                                                                                          Telf.: 610 86 53 55
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jueves, 18 de febrero de 2016

IMPOTENCIA SEXUAL


Laura López,          
Especialista en Sexualidad y 
Terapia de Pareja      
Presencial y online    
Telf.: 610 86 53 55    
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domingo, 14 de febrero de 2016

CÓMO SE CURA UN TOC: TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO



Hace más de 100 años el TOC era incurable, incluso ingresaban a la persona en los centros psiquiátricos y se le trataba de "locura". Se llama locura a lo que no se entiende. A partir del psicoanálisis es que conocemos los mecanismos de este trastorno tan incapacitante. No hay ninguna falla a nivel orgánico, acontece por un conflicto entre la moral y los deseos.
La medicación no transforma, solamente calma durante un tiempo, y te vuelve asexual, sin deseo. Los síntomas son como un disfraz, una metáfora de lo que está realmente en juego
El psicoanálisis e te ayuda a resolver el TOC de una manera definitiva y te ayuda a gozar de la vida.


¿QUÉ ES EL COMPLEJO DE EDIPO?




Laura López Psicoanalista Grupo Cero y Psicóloga
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lunes, 1 de febrero de 2016

¿QUÉ ES EL PSICOANÁLISIS? (2)


Laura López Psicoanalista Grupo Ceroy Psicóloga
Telf 610865355            
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¿QUÉ ES PSICOANÁLISIS? (1)




Laura López Psicoanalista Grupo Cero y Psicóloga
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miércoles, 20 de enero de 2016

CORTOMETRAJE + TALLER DE PSICOANÁLISIS EL GOCE EN EL AMOR

 Las relaciones con los otros están sujetas a un entramado de sentimientos que lo trastocan todo. El encuentro con la palabra produce un anudamiento entre el goce y el amor donde el trabajo de lo humano se hace presente. Amor, deseo, goce... ¿Cuál es su verdadera dimensión?¿Qué ocurre con las relaciones? ¿Es posible el goce en el amor?

Coordina Laura López, Psicoanalista Grupo Cero
Lugar: Biblioteca Provincial de Málaga, Avenida Europa 49, 29003 Málaga
Miércoles 27 de Enero de 2016, 19:00 hrs



Laura López Psicoanalista Grupo Cero
Telf.: 610 86 53 55
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domingo, 10 de enero de 2016

AÑO NUEVO ¿PAREJA NUEVA?



Hay relaciones que caen sujetas a la monotonía y al aburrimiento. Se dice que el tiempo desgasta, que los años caen como una losa y no permiten conservar esa “magia” del principio,esos encuentros donde la novedad, la incertidumbre, alimentaban la pasión y el deseo. ¿Pero hemos de culpar al tiempo?
Las personas estamos en continua evolución, en una transformación constante. Yo no soy la misma persona al comenzar el día que al final. Siempre hay palabras que atraviesan y nos hacen girar y dar otro paso, relaciones que nos colocan en otras posiciones, libros, pensamientos que, si nos dejamos llevar por esa “novedad”, producirá esa transformación en nosotros, que, por otro lado, es inevitable. Querer ser igual a si mismo, en la mayoría de los casos, enferma, y acaba con las relaciones.
Hay una traición que se siente y se padece de lo famiiliar, es decir, de la perspectiva y forma de vivir, de pensar, que se hereda de una manera incosnciente de la familia, y que a veces se vive como algo inamovible, llevando a sentir “culpa, como una ley a cumplir en la construcción de la familia actual. “Eso no es normal”, “yo siempre lo he hecho así y así es como es correcto”, “tu familia es que es muy rara”... frases que delatan un posicionamiento infantil, un rechazo a ese amor adulto, donde, aunque en todos hay una impronta familiar, el ser tolerante y tener en cuenta a la otra persona y, sobre todo, la dirección de nuestros deseos, que no pueden ser los mismos que los de nuestros familiares de origen, llevarán a construir un bienestar a veces vivido como imposible.
La unión del amor y el deseo hacia una misma persona habla de ese “amor adulto”. Hay que pensar que en nuestro desarrollo psicosexual nuestras primeras figuras amorosas son las familiares y hubo de sucumbir la corriente erótica y transformase en ternura para ser sustituidas dichas figuras por otras personas fuera de la familia. Cuando en una pareja el deseo cae, tiene que ver también con haber “convertido” a la pareja en alguna figura familiar. Así, hay hombres que hacen de niños frente a su mujer, convirtiéndose ésta también en su “madre”, o también idealizan tanto a la persona amada que les es muy difícil desearla, casi la ven como una “santa”, que es como una regresión a la etapa infantil donde el niño infiere que su madre mantiene relaciones con su padre y lo rechaza enérgicamente (“mis padres no hacen esas cosas”). También hay mujeres que tras su maternidad rechazan al marido como partener sexual, de manera que sólo pueden ser madres.
¿Por qué en un principio todo me gustaba mi pareja y ahora parece que todo me molesta? En la etapa de enamoramiento estamos sujetos a una idealización, y hay que tenerla muy en cuenta porque en realidad es como si nos estuviéramos viendo en el otro, rasgos nuestros, o de esa familia de origen que tanto nos brindó en nuestro desarrollo. Precisamente lo que me puede molestar del otro son rasgos míos porque el otro también me hace de espejo, por el mecanismo de proyección: critico en el otro lo que está en mí y que, por mi narcisimo, es difícil de reconocer.
Hay conversaciones que no se han mantenido, que han obligado a tragar con lo que sea, incluso para no plantearnos que hay deseos en mí que hay que ponerlos en juego, ser tolerantes también con nosotros mismos y con el otro, para que esa novedad siempre exista, porque la hay, pero se rechaza por miedo a la incertidumbre del vivir: qué va a pensar de mi, o hasta dónde voy a llegar. No hay nada seguro, sólo los pasos que uno da conforme a sus deseos verdaderos, que son los inconscientes (digamos que hay conflictos entre nuestra moral y lo que deseamos pero que desconocemos por no tolerarlos), y que te hacen poner toda tu energía en la pasión de vivir, y si es acompañados, mejor.
Hace el amor siempre de la misma manera, porque toca, decir siempre más o menos las mismas frases, creer que conoces al otro... te llevará al cuadrado que tu moral ha dibujado para ti. Una escenita de celos controlada, establecer otras relaciones (con personas, con libros nuevos...) te harán ser otro. Desplazar ese deseo que nunca se agota hará que en esa estela de energía, tu pareja desee seguirla. “Lo que tú digas”, “lo que tú quieras”, “donde tú quieras” te convierte en una persona opaca, triste, oscura, porque lo que te pide con esas preguntas es que desees a tu pareja, que la sorprendas, para volver a desplazar y girar ese deseo una y otra vez, inagotable, persistente, encima del tablero del amor.
Ella piensa que él desea que no sea y él piensa que ella desea que él sea. El uno por el otro y la relación sólo existe en sus cabezas, en pensamientos que no se permiten poner en palabras para atravesar su realidad conforme al amor y deseo. Una de las reglas del amor es convertirse en amante y en amado, intercambiar ese papel.
Con las sesiones de terapia de pareja se consigue romper ese mimetismo al que muchas relaciones se someten. El que un tercero haga de límite en ese mirarse continuamente en el espejo que es el otro para ayudarle a romper ese “hechizo” que es el aburrimiento, y producir otras frases, otras conversaciones que estén sujetas a la ley del deseo provocarán unos cambios espectaculares


Laura López, Psiconalista y Psicóloga
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