MIENTRAS LA SUERTE SONRÍE SU CONCIENCIA MORAL CONCEDE GRANDES LIBERTADES AL YO, PERO CUANDO LA DESGRACIA GOLPEA, ELEVA LAS EXIGENCIAS DE SU CONCIENCIA MORAL, IMPONE PRIVACIONES Y SE CASTIGA CON PENITENCIAS
La adversidad, es decir, la frustración exterior, intensifica enormemente el poderio de la conciencia en el superyo. Mientras la suerte sonríe al hombre, su conciencia moral es indulgente y concede grandes libertades al yo; en cambio, cuando la desgracia le golpea, hace examen de conciencia, reconoce sus pecados, eleva las exigencias de su conciencia moral, se impone privaciones y se castiga con penitencias. Mark Twain trata en un sabroso cuento breve "La primera sandía que jamás robé", este reforzamiento de la moral por la adversidad. El azar quiso que esa primera sandía estuviera verde. Tuve ocasión de oír exponer este cuento al propio Mark Twain, quien después de haber pronunciado el título se interrumpió, preguntándose cual si dudara: "¿Habrá sido la primera?"Con lo que todo quedaba dicho. La primera sandía no había sido, pues, la única." Sigmund Freud. El malestar en la cultura 1929-30 LA PRIMERA SANDÍA QUE JAMÁS ROBÉ, de MARK TWAIN Le...









