lunes, 2 de agosto de 2021

COMO ADAPTARNOS A LOS CAMBIOS Y SITUACIONES DIFÍCILES

 





   En mí se tienen que operar transformaciones para poder adaptarnos a la realidad y también para poder construirla, transformarla.  La salud tiene que ver con la capacidad de sustitución y en nuestra vida es un continuo separarnos, sustituir... Desde que nacemos, estamos sujetos a cambios, transformaciones...Nada viene hecho en el ser humano. Hay formas de pensar en la evolución de la vida que no nos sirven y que requieren abandonarlas para continuar en las mejores condiciones. Si no hubiera zozobra, movimiento, frustraciones, no nos moveríamos, no nos desarrollaríamos. Es por interrupción, cuando no coincide lo que pienso con  la realidad que se relanza mi deseo.

          El aprendizaje no tiene que ver con la experiencia, con lo que me pasa en la vida, es una transformación en uno, no me viene dado, es un trabajo que uno tiene que realizar.  En muchísimas ocasiones vemos que no se aprende. El hombre tropieza dos veces con la misma piedra. Hay tendencias inconscientes en nosotros, algo que se satisface en eso que me pasa. 

         Obstáculos siempre va a haber en la vida, pérdidas, situaciones de cambio...es cómo reacciono ante eso. Cómo es mi realidad psíquica, en qué posiciones me coloco ante los cambios. Hay quien niega la realidad y no puede aceptar lo que le pasa y fabrica una realidad propia.

          La neurosis hace que no se tolere la realidad, que no se acepte. Hay un secuestro psíquico, donde se acentúa la fantasía, la queja.. y no puede utilizarse esa energía psíquica para transformar nada. El mismo gasto energético se utiliza en la queja que en el trabajo. 

         La posición melancólica tiene que ver con no poder sustituir. Hay una identificación con lo perdido. Son los procesos de la depresión.

         Cuidado, porque se puede tender a normalizar reacciones que no son de la persona, sino que son mecanismos neuróticos. Una cosa es la realidad de fuera, y otra es mi realidad psíquica.  No nos relacionamos con la realidad, sino con la fantasía, y eso es lo puede llevarnos a enfermar, la relación con las fantasías, con las conscientes y las inconscientes.

         Una persona adulta sostiene más de veinte relaciones a su alrededor y podemos estar promoviendo en esa situación tendencias que estaban en mí: por ejemplo de hostilidad hacia personas cercanas.  La tristeza también es agresividad.

          Regresar de forma inconsciente a momentos anteriores, donde yo soy ese niño, habla de una posición pasiva. Es como una metáfora, un momento en el que elijo o estar en los brazos de esa mamá idílica (que no es la señora que está en casa sino que es una idealización de ese momento infantil) o entrar en el mundo.   Así se  puede llegar a eternizar esa sensación de infortunio personal. Pero podemos hacer algo, estar en el mundo, reaccionar.   Eso quiere decir  que hemos de salir de nosotros mismos, relacionarnos con otras personas, establecer lazos, juntos se puede más. Si no tengo mi mirada limpia, la cabeza vacía de elementos que me bombardean, no podré recibir nada nuevo, no lo veré. Es lo que me permito ver.

         Una nueva posición psíquica coloca al sujeto  en una nueva posición en el mundo, lo que conlleva a un cambio de la realidad sin que la realidad haya cambiado, porque no se trata de cambiar la realidad sino de transformarse respecto a las verdades humanas.

         Es importante dejar de eternizar los afectos,  no permitas  hacer de un afecto una “forma de ser”.  El miedo es algo puntual, concreto, sabes a qué tienes miedo, te ayuda a elaborar una respuesta: De huida, de afrontamiento...Los sentimientos comunes de miedo, inseguridad, duda, nos impiden muchas veces llevar a cabo cambios. El miedo produce inhibiciones en el ímpetu de crecer, desarrollarnos y en la tentativa de cambiar. Todo cambio conlleva movimiento, produce inquietud, nuevos retos, y aceptar que algo no es para siempre.  Quedarnos en el miedo es frenarnos, y además no lleva a la felicidad.  Hay un poeta, José Martí, que indica que la felicidad está en el camino del trabajo. No se llega a ningún lugar, es falso, es el camino de seguir, mantenerse, elaborar el camino.

         No se tiene nada en la vida, ni la misma vida. No hay nada seguro, la vida te lo da y te lo quita todo, lo material se construye. Es porque vamos a morir, porque hay una puntuación final, que yo me muevo, realizo, me uno a otras personas. Todo es una construcción, que se puede ir realizando, lo importante, nuestra mayor riqueza, las relaciones sociales, los lazos con otras personas. Vemos en épocas de crisis la importancia de las relaciones, que son las que nos sostienen. Producir esa red de apoyo, seguir trabajando, con confianza. 

         Para ello, también es muy importante gestionar la angustia y las fantasías. Con tanta imaginación se entra en un bucle donde se construye una realidad paralela. Se gasta muchísima energía en elaborar teorías, anticiparse...sólo sabremos después. Al igual que las conversaciones no están en la cabeza de las personas y en el encuentro es donde se producen, lo que las palabras se dicen entre sí.  Es imposible saber lo que la otra persona te va a decir, si no, en esa anticipación  se anula al otro, y es un monólogo con los propios ideales y con la omnipotencia de las ideas.  En la vida tampoco se puede saber lo que va a pasar. Puede haber previsiones pero todas caen, ni la meteorologia  asegura nada. La vida es incertidumbre, lo que ha sido siempre no es para siempre,  por eso es importante estar lo mejor preparados posible, y eso no quiere decir anticiparte, llenar la cabeza de fantasías, sino fortalecer la salud psíquica, para que se pueda reaccionar de manera adecuada a lo que la situación requiera. Cada vez es como si fuera la primera vez, siempre hay elementos diferentes en la ecuación.

         Consejos sabe dar todo el mundo pero sabemos que pasa como cuando se tiene mucho hambre y alguien nos enseña en una carta de un restaurante manjares maravillosos y apetitosos pero que no podemos pedir.  No nos engañemos, hay que hacer un trabajo para transformarse.  Requerimos de palabras con las que poder dar otra dimensión y elaborar de manera simbólica cualquier situación, separarnos de esos fantasmas imaginarios, frases... Cambios van a acontecer en cualquier momento, pero no tienen por qué enfermar. Tolerar la incertidumbre es salud.

         Psicoanálisis para vivir mejor en el futuro. 

 

Laura López, Psicoanalista Grupo Cero

www.lauralpezgarcia.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario