viernes, 12 de noviembre de 2010

HECHOS DE LA VIDA COTIDIANA

“YO SOY ASÍ DE SINCERA”
Susana se jactaba de ser sincera y una persona auténtica que decía siempre lo que pensaba. En lugar de ayudar a sus amigos o escucharlos, más bien los amonestaba con sus comentarios hirientes teniendo en cuenta sólo su propio punto de vista. Se hacía insoportable mantener una conversación, porque enseguida se imponía y atacaba al que se atrevía a cuestionarla. Después lo arreglaba con la frase “yo es que soy así de sincera, y a quien no le guste, es lo que hay”. Lógicamente, sus amigos cada vez limitaban más las conversaciones con ella hasta el punto de llegar a evitarla.
Susana se sentía sola y solicitó ayuda de un psicoanalista. Comenzó a elaborar en terapia sus conflictos inconscientes y, en consecuencia, su realidad fue transformándose hasta el punto de que fue capaz de mantener una amplia red social. Ahora conseguía conversar sin arremeter contra nadie.
Muchas veces lo que esconden estos comportamientos son los celos, el odio, la envidia...que hacen que gobiernen nuestras conductas. En lugar de aprender y crecer en el encuentro con los otros se toma una actitud de rechazo disfrazada por “esa verdad” que he de decirle, pero que nada tiene que ver con la realidad de la situación. Esto no es ser sincero. Estamos rodeados de personas, cada una con sus conflictos, con su manera de entender la vida, con sus defectos, sus virtudes...y si nos dedicamos a despotricar al prójimo imponiendo nuestro punto de vista, lo único que conseguiremos es aislarnos de todo el mundo. Podemos hablar de lo que pensamos acerca de algo, pero dentro de los límites del respeto y la tolerancia.
No debemos conformarnos con ser de tal o cual manera, si vemos que en general la gente no nos soporta ¿no crees que debe ser por algo?¿Realmente se es feliz viendo cómo todo el mundo se aleja? Con esa actitud se refleja el desprecio hacia los demás, que más tiene que ver con la neurosis que con otra cosa.
Hay que empezar a reconocer los propios sentimientos para poder ver las situaciones y las relaciones desde un punto de vista más realista. Escuchar a nuestro interlocutor nos hará ser más libres porque nos ayudará a comprender que no hay un único camino para todo. El respeto y la tolerancia abren las puertas del enriquecimiento personal. La intolerancia y la falta de respeto alejarán a las personas queridas de nuestro lado.

PUNTOS CLAVE
  • Reconocer lo que estamos sintiendo en ese momento nos ayuda a producir un pensamiento más acorde con la realidad.
  • Escuchar al otro de una manera activa es muy importante y no andar pensando en lo que le vamos a decir inmediatamente.
  • Comprender que el otro tiene su propio punto de vista no hace el nuestro menos válido. Su opción también es “verdadera”.
  • La tolerancia y el respeto no deben faltar en una conversación. Harán posibles otros encuentros enriquecedores
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

jueves, 11 de noviembre de 2010

PSICÓLOGOS SOMOS TODOS

    Parto desde la transcripción de un texto de Freud que dice así: “...en el terreno psicológico no existan, por decirlo así, ni respeto ni autoridad algunos. Todo el mundo tiene su vida anímica y se cree, por ello, psicólogo. Pero a nuestro juicio, a título bien precario, recordándonos la respuesta de aquella mujer, que fue a ofrecerse como aya, y al ser preguntada si tenía nociones de cómo se debía tratar a los niños pequeños, exclamó un tanto extrañada: ¡Naturalmente! También yo he sido niña alguna vez!”.
    Debemos entender que un psicoanalista es un profesional de la salud mental que recibe y sigue recibiendo a lo largo de su trayectoria una formación específica. No es cuestión de “aconsejar” al paciente ni de resolverle sus problemas, sino de tratarlo, consiguiendo así  eliminar su sintomatología como resultado de la transformación del individuo por medio de la terapia psicoanalítica. Adquirirá las "herramientas" adecuadas para modificar su entorno,  lograr una visión más adaptativa de la realidad  y gozar así  de una buena salud mental que repercutirá en la física.
    Cuando se habla de que “yo soy muy buen psicólogo, tengo mucha psicología” una persona que no ha recibido formación alguna al respecto, debiera hablar más bien de que es un buen amigo o un buen consejero y, a veces, ni eso, porque han de tenerse en cuenta los aspectos inconscientes del ser humano y solamente un psicoanalista es quien puede hacer ver los procesos reales implicados. De esta manera, si acudimos a personas no profesionales con una problemática en concreto, lo único que consiguen es “marearnos” o adaptar los múltiples consejos al que mejor se adecúe a nuestra manera de pensar, y esto acarrea una misma pauta desadaptativa de la realidad.. El consuelo no mejora la sintomatología de un individuo y, a veces, incluso, puede promover a la reafirmación de la misma. Seamos consecuentes y acudamos a un experto. Consulte a un psicoanalista.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

PSICOANÁLISIS Y SALUD ¿DE QUÉ MANERA AYUDA LA TERAPIA PSICOANALÍTICA?

Todo el mundo ha oído alguna vez hablar del psicoanálisis ¿pero en qué consiste realmente? Muchas de las ideas preconcebidas de las que la gente suele hacerse más eco son tales como “me van a hipnotizar”, “me van a comer el coco”, “consiste en tumbarse y hablar”... Rompamos tópicos y acerquémonos un poco más a la realidad. Sigmund Freud, el fundador del psicoanálisis, el cual comenzó a utilizar la hipnosis en el tratamiento de la neurosis, descubrió que los síntomas no remitían con la sugestión utilizada en esta técnica, sino que reaparecían en poco tiempo ante la menor perturbación de la relación personal entre médico y enfermo. En ulteriores investigaciones fue dando forma a lo que se llamaría psicoanálisis. El psicoanálisis supone una revolución en el entendimiento de la psique humana, una ciencia cuyo objeto de estudio es el inconsciente. No es sino a partir de su obra “La interpretación de los sueños” que descubre este concepto. Los sueños son una vía al inconsciente, al igual que los actos fallidos (cuando por ejemplo vamos a hacer una cosa y realizamos otra “sin querer”), los lapsus (decimos una palabra en lugar de otra), los chistes y los síntomas.El inconsciente tiene su propio mecanismo psíquico y es el psicoanalista el que lo interpreta, es decir, le da un sentido a lo que nos ocurre. Esto quiere decir que suceden cosas en nosotros que nuestra conciencia ignora .
La salud, al igual que la enfermedad, es fruto del trabajo del individuo, en el sentido de que es un proceso. Un sujeto que goce de salud es aquel que es capaz de sustituir y transformar la realidad. En el proceso de la enfermedad, la energía libidinal del sujeto (aquella que utilizamos para amar, trabajar...) está puesta en otra parte, no dispone de ella y es el psicoanálisis el que ayuda a canalizarla y a ponerla a disposición de un goce diferente. Cabe preguntarse el porqué esto sucede así, pues nadie quiere enfermar, o seguir en tal estado, por lo menos en un plano consciente. Por eso es por lo que los síntomas tienen una razón de ser y sólo el psicoanalista es el indicado para interpretarlos. Teniendo en cuenta los beneficios secundarios que se obtienen al estar enfermo, tales como el recibir más atención, “manipular” el entorno, su estrecha relación con los sentimientos de culpa y el autocastigo (siempre inconscientes), es por lo que resulta muy difícil renunciar a tal estado de enfermedad. La salud entonces supone una forma de vivir como sujetos deseantes y ser capaces de cambiar nuestra realidad si no nos hace felices. El psicoanálisis te brinda la clave para ello.


Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355