miércoles, 28 de diciembre de 2011

LA INTUICIÓN NUNCA ME FALLA EN EL AMOR


   
   En el despliegue del juego de seducción con el otro es donde vamos marcando las pautas de futuros encuentros y nos dejamos llevar por un tinte nacarado llamado intuición, donde la mirada se difracta al atravesarlo y nos ofrece una visión más o menos acertada de lo que creemos que puede o no puede ser. ¿Pero hasta dónde habremos de dejarnos guiar por la citada intuición? Sabemos desde el psicoanálisis que puede ser un arma de doble filo porque hay en nosotros deseos inconscientes que pueden hacer que amemos a quien nos hace sufrir, a quien nos reafirma una ideología que persiste en nuestra vida y de la cual padecemos (como que todos los hombres o mujeres son iguales, sólo quieren una cosa, si no me hace esto, es que no me quiere, si está para ti, pase lo que pase aguantará...), en definitiva lo que a veces nos une al otro es el lazo invisible de nuestro propia síntomatología. Las relaciones, como todo en el ser humano, no están ya hechas, sino que se producen, se sustentan en la construcción, no en la intuición, esto forma parte más de un plan guiado por nuestro inconsciente que de algo real. En lugar de sobreactuar con un guión aprendido, es entre bastidores, con las luces apagadas para evitar que la mirada de nuestros fantasmas ocultos obstaculicen y guien nuestra engañosa percepción de la imagen del otro, donde las palabras marcarán las pautas, el sentido. Así podremos cambiar nuestro decorado en el escenario de la vida y ser el actor de otras historias ¿por qué no? con final feliz.
Laura López, psicóloga-psicoanalista
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355


domingo, 11 de diciembre de 2011

EL BRILLO DE UNA ILUSIÓN


  
   Época de sueños, en la que aquellos que recordamos como absurdos, enrevesados e incluso irreconocibles son interpretados a la sombra de un alud desbordante de un goce desmedido y desconocido. ¿Fantasías? ¿Sueños?¿Quién no se ha embriagado alguna vez con una ilusión?¿De qué dependen que se hagan o no realidad?La palabra ilusión viene del latín illusio,-ionis y significa engaño. Gozar, podemos gozar de cualquier cosa, anclarnos en el padecer irreal de nuestros sentidos, vagar por el mundo perdidos rezumando decires y haceres, historias egoístas, incompletas, envueltas por el hastío, sin el sentido humano del amor.
   Miremos al horizonte desde el acantilado y que en cada parpadeo deslumbrado por el brillo de las ilusiones, unas pestañas ardientes acaricien unas manos hechas para el trabajo de los hombres, transformemos la naturaleza, ese brillo, en un haz de luz de un faro donde empapar la mirada de los otros con la constancia y la perseverancia de la labor humana y así poder al fin arribar a buen puerto, donde el marinero a la deriva se encadene a palabras que abracen sentidos de libertad, amor y esperanza.
 
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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sábado, 3 de diciembre de 2011

CUANDO LA LLAMA SE APAGA




Monotonía, encuentros previsibles, respuestas mecánicas en las que creemos saber ya todo del otro...Culpamos al trabajo, a esas pequeñas manías que, paradójicamente antes despertaban el sentido del humor, a que nuestra pareja ha cambiado mucho, o quizás nada...Y en ese nada, incluso no hay nada que decirse. Los seres humanos cuando gozamos de una posición cómoda, nos asusta el cambio, la transformación, es difícil tolerar esa incertidumbre y sobre todo el deberle nuestro goce al otro. Pero a lo largo de nuestra vida, para entrar en el mundo, hemos de ir transformándonos: nuestros gustos cambian, evolucionamos, podemos llegar a ser más inteligentes, permitirnos llegar a tener más aficiones, más relaciones.. si nos quedamos en una misma habitación cerrada y cargada, en ese abrazo inmortal con el otro, acabamos estrangulando también el deseo, apagando la llama de esa vela en ausencia de oxígeno. Si abrimos una ventana a esa bocanada de aire fresca, a esos goces, a ese oxígeno de ilusiones y pasiones, reavivaremos esa llama y nos permitirá seguir respirando en la relación. En palabras de Albert Einstein: “Si perdemos el sentido del misterio, la vida no es más que una vela apagada “o bien“si buscas resultados distintos,no hagas siempre lo mismo”.
Laura López, psicóloga-psicoanalista

                                                                lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
                                                                                        610865355

 

jueves, 17 de noviembre de 2011

NO ESTÁ HECHA LA ROSA PARA LA BOCA DEL ASNO



  El goce de una canción, una poesía, una pintura...en definitiva una gran obra de arte es algo tan exquisitamente humano que conlleva a la extrañeza de la inconmovilidad de cualquier ajeno a posar su mirada en tanta magnitud liberadora de sentimientos. A través de una obra anhelamos sentir, nos transportarnos a través del puente indeciso de nuestras conjugaciones hacia un protagonismo en la corriente cotidiana del vivir. Sedientos de experiencias, embriagados por la satisfacción en la esperanza de modelar un mundo de barro con la caricia de la obra, somos por un momento como niños, donde el juego nos permitía convertirnos en aquel hombre valiente, aquella mujer inteligente, aquellos que salvaban el mundo y vivían historias tan fascinantes de amor y gloria... Es un gesto grandioso de amor y generosidad el compartir una vida consagrada a suscitar tan maravillosos afectos, a veces dormidos, en nuestro constante devenir. Esos momentos de contemplación limitados por el enmarque del acontecer cotidiano, nos hacen gozar de tan incalculable belleza, donde el autor o los autores dan lo que no se tiene a quien no es. Adentrarse en la cultura supone, sobretodo, el sentir las pequeñas y grandes cosas del vivir como un ser humano, rodeado de tanta generosidad y deseo. El dique contenido de los sentimientos se desborda ante tal magestuosidad y hacen brotar flores como perlas en la primavera de un mar encallado.

Laura López, psicóloga-psicoanalista
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

viernes, 11 de noviembre de 2011

LE DI TODO A QUIEN NO SE LO MERECÍA


  
   Deprimido/a, identificado con ese ideal, donde el espacio de una vida anterior de aficiones, pasiones, relaciones, gusto por las cosas... fue desapareciendo por la puerta de atrás, casi de puntillas...¿Es cuestión de merecer?¿Renunciar?¿Sacrificio? Esta idea del amor, donde hay que darlo todo (casi hasta la misma vida) empobrece al ser humano, le hace ser víctima del otro, cuando en realidad él es el verdugo de su propio existencia. El niño entra en el mundo tras esa ilusión de completud con la función materna,donde sus demandas eran colmadas. En ese desvío de mirada hacia un tercero, hacia otros deseos, es que nos transformamos en deseantes, en personas dispuestas a vivir en relación con los demás, trabajadores, amigos, amantes, comprometidos con la cultura, con construir un mundo mejor...y en definitiva vivos. ¿Hay alguien que merezca entonces que se le dé “todo”? Y, en función a esto, ¿qué tipo de relación se demanda cuando se exige tal renuncia o cuando nosotros mismos nos la imponemos? Cuando se van arrastrando conflictos no resueltos de la primera época de nuestra vida, hacen que coloquemos esa mirilla en la puerta principal de nuestros sentimientos y deseos y dejemos entrar sólo a quien nos dé esa ilusoria sensación de completud donde todo lo que haga es poco con tal de vivir arropado en ese halo enfermizo de seguridad. que, por otro lado, resulta asfixiante. Elaborar estos aspectos supone no permitir que la vida se escape por la puerta de detrás.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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martes, 8 de noviembre de 2011

LA VENDA DE LOS OJOS



   No permitirse hablar de determinados aspectos de la vida, encapsularse en unos miedos que difuminan lo que realmente acontece hacen cabalgar y huir en la frase de “prefiero no ahondar en ello.” Hay pensamientos, situaciones que se encuentran astilladas y producen una herida, y no por colocar una venda, harán que desaparezcan. En psicoanálisis hablamos de que cuando algo no es tolerado por la conciencia, es reprimido, pero no por ello desaparece, sino que provoca que vayamos padeciendo por la vida sin ver, galopando en esa realidad. Al igual que los puntos ciegos de un vehículo, podemos echar la culpa a eso que no vi, que apareció de pronto, a los demás, a la suerte, al destino... cuando en realidad tiene que ver con mi propia mirada bañada en los tintes de lo reprimido, que matiza las experiencias y las convierte en aliadas de nuestros miedos y de las teorías que los mantienen. Podemos tomar una posición pasiva, de impotencia, de sorpresa, o producir pensamientos diferentes que nos harán desprender esa venda de los ojos y construir una vida nueva, ausente del drama en el cual envolvemos nuestro padecer.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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jueves, 27 de octubre de 2011

YA LO PENSARÉ MAÑANA



Y el mañana nunca llega...según nuestra actitud ante las cosas podremos abarcar más o menos sufrimiento en nuestro vivir. Rehuir y esconderse conforman un escudo de protección ilusoria donde trabajar, amar, el encuentro con los otros... pueden transformar un camino de ilusiones en amargas estatuas de sal, donde la mirada se ancla y no cruza un horizonte de nuevas oportunidades. Nadie es indiferente a nadie y hay situaciones, otras personas...que pueden llegar a despertar ciertas reacciones, hacer surgir sentimientos, emociones... por lo que hay una tendencia a evitarlo. En realidad es una manera de relacionarnos con nosotros mismos, con nuestros fantasmas relegados al plano inconsciente de nuestro psiquismo, pero que siempre van a reflejarse en nuestro comportamiento: esa idea de inmortalidad. Antes que nosotros ya hubo alguien y después seguirán existiendo los otros. Vivir en la incertidumbre, es vivir. Si siempre vamos posponiendo decisiones, encuentros...no nos harán sentirnos vivos. Lo que nos distingue de los animales es esa idea de la muerte: porque sabemos que vamos a morir, es que entramos en los compases de la vida. ¿crees entonces que vas a vivir eternamente?
 
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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viernes, 21 de octubre de 2011

EPITAFIO A LOS DERECHOS HUMANOS



   La muerte de un líder político en manos de un pueblo enfebrecido por el odio pone en la palestra el verdadero sentido de los derechos humanos. Cuando en una comunidad humana hay una rebelión contra alguna injusticia, su cometido es favorecer un nuevo progreso de la cultura. Pero, cuando los medios entran en el orden del primitivismo, resultan ser incompatibles. Si se llama “fuerza bruta” a la fuerza individual, bajo el ala de los instintos, y “derecho” a la unión de de la vida humana para el bien común ¿significa un retroceso en ese paso hacia la cultura? Sin entrar a cuestionar aspectos en su manera de dirigir el gobierno ¿es ésta la manera de regular las relaciones sociales, familiares, del Estado? Si nos tomáramos la justicia por nuestra mano, el ojo por ojo, quedando al arbitrio del individuo, imperando la ley del más fuerte, volveríamos a la época de las cavernas, donde se hizo necesario regular leyes para salvaguardar la figura de autoridad pues aunque cayera, al final, siempre, habría alguien que ocupara ese lugar y las luchas constantes hubieran impedido la sociedad humana y en el caos hubiera sucumbido el hombre como especie. El ser humano ha de ser capaz de transformar la realidad si no le parece adecuada ¿pero el fin justifica los medios? Ni huir, ni arremeter, ni asesinar (añadiría), aprender a conversar tranquilamente, es lo que enseña el amor.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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domingo, 16 de octubre de 2011

LA MALA EDUCACIÓN


   Hay pensamientos que pretenden imponer una forma de vida y catalogar a las personas en el orden del egoísmo o del amor hacia los demás en torno a unos cánones propios donde la apariencia y la asociación de lo que son los preceptos para entrar en el orden de ser humano adolecen de cierto atisbo de dictadura. Los prejuicios acerca de la familia, de las relaciones humanas, de las diferentes formas de vivir...crean personas infelices que deambulan por la vida arrastrando el yugo de la “buena educación”. Hay multitud de opciones: casados, solteros, en familia, separados, parejas de hecho, en comunidad... cuyo estado no tiene porqué etiquetar a una persona de mejor o peor, de fría o de egoísta por no vivir tal y como “se debe”. Un mismo sujeto psíquico conlleva todas las funciones posibles: padre, madre, masculina, femenina. Vemos entonces que aquel que se preocupa por los demás, es una persona dedicada a construir, a hacer de este mundo un mundo mejor, mantener y establecer relaciones con el prójimo ¿Por qué ha de importar cuál es su forma de vida? Hay personas que se escudan en que lo “tradicional” es lo mejor ¿Pero qué es ser tradicional? ¿A qué tradición se refieren?¿Tal vez haya algún aspecto familiar no resuelto? Lo que sí está claro es que imponer determinadas formas de vivir enferma y eso que llaman tradición es la frialdad de los prejuicios. Educar en la tolerancia y en el Amor con mayúsculas hará que pensemos la vida de forma diferente.

Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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jueves, 13 de octubre de 2011

LA "FILOSOFÍA" DEL AMOR

   
    Cuando nuestros sentidos nos acercan a realidades capaces de producir ciertos pensamientos, bien merece dedicar unas líneas a denunciar la unión de ciertas ideologías con ciertos conceptos que más que una aproximación al ser humano y a la construcción de una sociedad, se refieren a una terminología falsa y que da lugar a confusión. Un “filósofo” comentaba que: “el amor es una relación entre dos conciencias libres donde la más débil es la que ama más y quien más se somete. Quien ama menos es quien manipula.”. Más que hablar de amor pareciera que se tratara de una transacción económica, de poder, donde lo único realmente importante no es ya el dar sin esperar nada a cambio sino un toma y daca, donde se trata de cuantificar para establecer así la regla del dominio. ¿Cuestión de cantidad? Lo realmente implícito en estas frases es la entrada a toda velocidad en un callejón sin salida donde nos estampamos sin remedio contra el muro de nuestro narcisismo, porque amar según lo expuesto, se realizaría con único interés: ser amados. ¿Esa es la finalidad del amor? Amar conlleva la satisfacción en ese gesto, pues es dar lo que no se tiene a quien no es... La implicación aquí es nula y las reglas numerosas con tal de seguir abrazados a una de las teorías del origen del vocablo amor: como raíz hindoeuropea “amma”, que significa voz infantil para llamar a la madre. Si pensamos el amor en torno a esta idea de posesión y de demanda infantil ¿qué queda del crecimiento, la libertad, la tolerancia y el amor por los demás?
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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lunes, 10 de octubre de 2011

LA SEXUALIDAD DESDE EL PSICOANÁLISIS


   La sexualidad en psicoanálisis ha sido y sigue siendo motivo de grandes controversias y duras críticas. Por ello es conveniente delimitar esta cuestión para entender a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de sexualidad.
   El vocablo sexus de origen romano es una derivación del vocablo latino secare que significa “desunir o cortar”. Durante siglos sexus sólo hizo referencia a lo orgánico masculino o femenino. Fue siglos después durante la época Victoriana que el término sexo se difundió ampliamente y conceptos como instinto sexual, moralidad sexual, acto sexual, etc., se popularizaron de manera que su fin fue instaurar una ideología represiva de la sexualidad. La sexualidad es, pues, un sistema muy complejo con múltiples niveles que comprende desde el nivel biológico hasta el nivel cultural, incluyendo las relaciones, lo social... Cuando se habla de sexualidad, vemos cuán limitado es pensarla exclusivamente como genitalidad.
   Es decir, la sexualidad es la relación del sujeto con el entorno desde sus propias necesidades y deseos, regidos por el principio del placer. Todo aquello tocado por la palabra, que es lo genuinamente humano. Algo tan fisiológico como el hambre, la respiración, la función excretora... vemos que no se reducen exclusivamente al orden de la necesidad, incluso van a tener que ver con la manera de relacionarnos (como ejemplo persona que no come porque ha tenido una disputa con un familiar, alguien que se “descompone” ante una situación concreta o el enamorado que no tiene apetito porque “se siente lleno”).
   La sexualidad se inicia desde el momento mismo del nacimiento, un instinto sexual sujeto a una evolución, donde el niño, más allá de la necesidad, irá perfilando ciertas zonas erógenas como fuentes de placer, sucumbiendo a una represión progresiva (por medio de la educación). Va conquistando así su propio cuerpo para relacionarse con el medio.
    Coexiste aún una concepción popular por la cual se niega la sexualidad como parte de la niñez, abjudicando su aparición en la pubertad. Así determinadas actitudes prematuras en el niño como la masturbación, la simulación del coito les han valido para darle el calificativo de degeneración, cuando, como veremos, forman parte del desarrollo normal. Esto se debe, en parte, a que los adultos adolecemos de la llamada amnesia infantil, por medio de la cual no recordamos nuestra propia niñez.
   Todo nuestro cuerpo es susceptible de excitación, pero en concreto podemos distinguir determinadas zonas erógenas que van a ser determinantes en nuestro desarrollo. Se establecen tres caracteres esenciales de la manifestación sexual infantil: se apoya en alguna de las funciones fisiológicas de más importancia vital, es autoerótica (no tiene objeto) y su fin sexual se halla bajo el dominio de una zona erógena. En base a ellas, distinguimos:

ETAPA INFANTIL
FASE ORAL (desde el nacimiento hasta los 12-18 meses).
El niño necesita de unos cuidados para poder sobrevivir, esto es, de la función materna (no tanto si es la madre o el padre, sino un cuidador) y es a través de la boca, en el pecho de la madre donde el niño comenzará a calmar el hambre. Pero, una vez que aprende a succionar, vemos cómo en el chupeteo encuentra una gran satisfacción. El acto es autoerótico porque utiliza preferentemente una parte de su propio cuerpo (ejemplo el dedo).Va comenzando a llevárselo todo a la boca, como un modo de conocer. Se perfilan la boca, los labios, como una zona erógena, donde ya no es la necesidad fisiológica la que lo impulsa a succionar, sino el propio placer despertado en ello.
En lo sucesivo, en el recorrido hacia el dominio de las sensaciones y excitaciones desde el propio cuerpo hacia el exterior, las etapas van sumándose, no desaparecen, se incluyen en nuestra manera de relacionarnos. Vemos esta cuestión con lo oral, ese placer con la boca cuando, por ejemplo, comemos, bebemos, hablamos,fumamos en exceso. En palabras de una paciente, extraído de la obra de Sigmund Freud: “No todos los besos dan el placer que da el chupete. Es imposible describir el placer que se siente en todo el cuerpo mientras se chupa. Parece se sale de este mundo, se siente una totalmente feliz y satisfecha y no desea nada más. Es una sensación maravillosa. Es algo inefable. No se siente ningún dolor, ninguna pena, y le parece a una transportarse a otro mundo.”
FASE ANAL (12-18 meses hasta los 3 años)
De la sensaciones provenientes del aparato excretor el niño va adquiriendo el control de sus esfínteres, donde retener y expulsar supone una excitación de las mucosas intestinales y una voluptuosidad. Comienza a diferenciar lo que es la pasividad y la actividad y a desarrollar su primera represión de sus posibilidades de placer (no puede hacer sus necesidades en cualquier sitio) y un modo de relación con el exterior (recibe atención por parte de la madre). El niño considera los excrementos como parte de su cuerpo y les da la significación de primer regalo, con el cual puede mostrar su docilidad a las personas que le rodean o su negativa de complacerlas. Supone una de la raíces del estreñimiento tan frecuente en los neuróticos, que poseen usos y ceremonias mantenidas por ellos en el más profundo secreto. En los neuróticos hay una gran cantidad de trastornos digestivos.
FASE FÁLICA (3 hasta 6 años)
   Las sensaciones de placer que emanan en esta zona acontecen en su más temprana infancia (en los baños, cambios de pañal, contacto con las secreciones..) y conllevan a un deseo de repetición. El pudor, la repugnancia y la moral aún no están constituidas en esta época infantil, por lo que es frecuente el placer de mostrar su cuerpo desnudo, que se acoge además a su curiosidad de ver los genitales de otras personas.
   Hay una aproximación a la constitución definitiva de los instintos parciales (la boca, el ano..) y su subordinación a la primacía de los genitales, pero aún no han alcanzado la madurez suficiente para la reproducción.
   En esta fase acontece el llamado Complejo de Edipo, importantísimo pasaje para el sujeto psíquico, pues va a actuar como máquina hominizante (el cachorro humano entra en la civilización), donde se instaurará la instancia inconsciente, preconsciente y consciente. Digamos que va a separar al niño en su imaginario, de esa célula narcisística madre-hijo, se va a desatribuir toda esa totipotencia que se le atribuye a la madre. Entrará así en el mundo. A través de la amenaza de castración (por la masturbación, aunque la amenaza no se haya expresado de una manera directa, por esos deseos sexuales hacia la madre), el niño teme la pérdida de su más preciado órgano. Aunque en un principio tanto los niños como las niñas creían que todas las personas poseían el mismo órgano, tras sucesivas contradicciones (imaginan que a las niñas ya le crecerá) y sucesivas luchas interiores, no pueden más que sucumbir ante esta supuesta evidencia: las niñas están castradas. El niño entonces se identifica con el padre por esa angustia de la castración y en la niña surge la envidia del pene y la identificación con la madre, al tiempo de cierta hostilidad hacia ella por esta carencia.
   En su investigación sobre de dónde vienen los niños, motivada bien por el instinto de saber (sobre los 3-5años) y por la posible aparición de un hermanito, el niño cree que por medio de la ingesta (proveniente de la etapa oral) la madre quedó embarazada y que, posteriormente, lo expulsará por el recto (fase anal), esto es, la teoría de la cloaca, por lo que fantasean con la posibilidad de que a ellos también le ocurra. Después van a creer que los sacan por la barriga, como el cuento de caperucita roja.
   El complejo de Edipo es el complejo nodular de la neurosis y constituye el elemento esencial del contenido de estas enfermedades. En este periodo el Edipo sucumbe a dolorosas desilusiones, ya que está fundado en un desencuentro inicial, ama y odia a ambos padres de manera ambivalente y también los desea, por lo que se topa con una absoluta imposibilidad.
   Lo importante no son las excitaciones sexuales que el individuo hubiera experimentado en su infancia, sino sobre todo su reacción a tales impresiones (fantaseadas o no) y el haber respondido o no a ellas con la represión. El neurótico adulto trae consigo desde su infancia cierta medida de represión sexual que se exteriorizaba luego bajo la presión de exigencias de la vida real.

PERIODO DE LATENCIA
   Acontece a partir de los 5 ó 6 años, donde esa producción de la excitación sexual sufre una detención (por haber sido reprimida en el Complejo de Edipo), por un lado se forman mediante la represión reacciones para la construcción de posteriores diques sexuales y por otro, aquellos componentes sexuales destinados a formar sentimientos sociales.

LA METAMORFOSIS DE LA PUBERTAD (11-12 años)
   El instinto sexual del adulto queda originado por la reunión de muy diversos impulsos de la vida infantil, en una unidad, una sola tendencia a un solo fin, el de la función reproductora. No es hasta esta fase que hay una diferenciación sexual en cuanto a la elección de objeto, femenino, masculino, exento en la etapa infantil, debido a que la preferencia es la forma pasiva o autoerótica de los instintos sexuales (pasivo corresponde a la posición femenina y activo a la posición masculina) iguales en ambos sexos.
   La normalidad de la la vida sexual se produce por la confluencia de las dos corrientes dirigidas sobre el objeto sexual y el fin sexual, la de ternura y la de sensualidad. Digamos que el instinto sexual se pone al servicio de la función reproductora. Sigmund Freud en su texto “Sobre una degradación general de la vida erótica”, refleja esta cuestión en determinados hombres donde estas dos corrientes, la cariñosa o de ternura y la sensual no han llegado a fundirse, por lo que sólo desean a las mujeres que no aman e incluso degradan y por las que sostienen una gran inclinación amorosa y respetan, no las desean. Este es un trastorno por el que frecuentemente se acude a consulta y afecta a individuos de naturaleza intensamente libidinosa pero que en el acto sexual, sus órganos rehúsan a colaborar, es la denominada impotencia psíquica. Se observa cómo no es un problema exclusivo del aparato reproductor, sino que tienen que ver con cómo se relaciona el individuo en otras parcelas de su vida. Así, un hombre impotente indudablemente lo será también en otros aspectos en sus relaciones (trabajo, amistad...). Una mujer frígida en lo genital también le sucederá en otras esferas de su vida. De ahí frases como “estrecha de mente”, “no me entra en la mente”. Digamos que el sujeto se posiciona en esta postura ante todo lo que le rodea. Vemos claramente cómo todos los aspectos del ser humano están tocados por la palabra.
   Las cuestiones infantiles no resueltas van a sobredeterminar las relaciones con los demás. Nos vamos a posicionar cada vez en el complejo de Edipo (esa relación primigenia) que se va a ir repitiendo a lo largo de la vida como modelo primordial de relación, marcando las pautas del presente. Así podemos ver problemas con la autoridad (por ejemplo personas que continuamente tienen problemas con sus jefes), problemas con la pareja, con la elección de la misma (por ejemplo, personas que eligen objeto amoroso únicamente en función de ese triángulo edípico, es decir, que ya estén en pareja con otra persona o búsqueda de parteners que conlleven a situaciones sádico-masoquistas...), en la amistad...
Reprimir la investigación sexual infantil trae como consecuencias un pensamiento también reprimido en general (como vino sucediendo con la mujer durante siglos) y una manifestación en forma de síntomas. Al ocultarle lo sexual sólo se consigue privarle de la capacidad de dominar intelectualmente aquellas funciones para las cuales posee ya una preparación psíquica y una disposición somática. 

CASO DE SIGMUND FREUD SOBRE UNA NEUROSIS OBSESIVA

  “Una paciente de 30 años tenía un acto obsesivo por el que repetía una y otra vez esta secuencia: corría hacia una habitación, se ponía frente a una mesa, donde había una gran mancha roja, llamaba a la sirvienta de manera que se situara delante de esa mancha y le daba una orden cualquiera o a veces ninguna y luego la invitaba a salir. Después de nuevo corría a la habitación primera. Consultada sobre el sentido que tenía aquello, ella aseguraba no saber nada. Recordó en el transcurso del tratamiento un hecho ocurrido hacía más de 10 años atrás donde en su noche de bodas su marido, un hombre mucho mayor que ella e impotente, hizo varias tentativas para consumar el acto sexual, recorriendo desde su habitación a la de ella sin éxito. Por la mañana dijo “Es como para que uno tenga que avergonzarse frente a la criada cuando haga la cama” y volcó un frasco de tinta roja en las sábanas, pero no justamente en el sitio donde hubiera tenido derecho a exhibir para no poner en duda su virilidad.
En este recuerdo se encuentra una parte de la acción obsesiva: correr de una habitación a otra. La paciente agrega que en el tapete del escritorio frente al cual ella se para hay una mancha. Entonces Freud interpreta la identificación de la mujer al marido, al hombre y la sustitución de la sábana por el tapete y de la cama por la mesa. Sustitución facilitada porque mesa y cama juntas simbolizan matrimonio. Ella fue repitiendo y 'perfeccionando' la escena para rectificar la penosa experiencia real (su noche de novios) y el sentido del acto obsesivo resultó que expresaba un deseo: el marido no tiene que avergonzarse ante nadie, pues no es impotente, de manera que hacía que la criada se situara en el lugar justo para que pudiera ver la mancha y ella se identificaba en este acto con el marido, que ya no tenía por qué avergonzarse, pues la mancha estaba en el sitio correcto. Como análogamente lo haría un sueño, figura este deseo como cumplido dentro de una acción presente, en el síntoma.”
  En los adultos vemos cuán enrevesadas pueden llegar a ser las relaciones y los motivos por los cuales se instauran patologías diversas. Por ser sujetos psíquicos somos complejos y, en ocasiones, las lecturas de las situaciones no son reales, sino que están teñidas por la conciencia que por ser meramente perceptual, es ciega a lo que realmente acontece. Todo lo referente a la familia (padre, madre, hermanos, ideología familiar...) van a jugar un papel importantísimo en la elección de pareja y sus conflictos, siempre en correspondencia con algún aspecto inconsciente de esta relación primigenia, cada uno está tocado por ello. La sexualidad es un estado de equilibrio que guarda relación con el bienestar dentro de la pareja. Cualquier problema que produzca desacuerdos dentro de la pareja, directamente afectará a la vida sexual, nuevamente vemos cómo está tocado por la palabra. Conflictos que no se saben gestionar, porque en realidad ¿a quién están reprochando, con quién se discute? Vemos que con algún modelo familiar.
   Cuando los afectos se ocultan, se viven en silencio, repercuten de manera que en el ámbito sexual aparecen síntomas (frigidez, impotencia por ese rencor y hostilidad inconscientes o venganza) o hay una ausencia de las relaciones. Las faltas de deseo nunca son verdaderas, los sujetos somos deseantes, entonces no se apaga el deseo, simplemente es desplazado en el síntoma sexual.
  Hay hombres que son impotentes a la hora de amar o querer, con dificultad para establecer relaciones sentimentales duraderas, que denotan un apego infantil hacia la figura materna, con relaciones ambivalentes de amor odio hacia ella. Se refleja en un desprecio hacia la mujer, hacia la que sólo tienen interés sexual o búsqueda de comodidad. Suele ser la mujer la que lo abandona, comenzando un nuevo ciclo con otra mujer. Su líbido está fijada a esa relación edípica infantil con la madre, por lo que no pueden transferirla a otra mujer (siempre en un plano inconsciente).
   Estos procesos y patogenias en las personas van a tener una lectura real, diferente individualizada porque cada caso es diferente, de la mano del psicoanálisis, por tener en cuenta lo que realmente acontece y está sobredeterminando, porque todos deseamos las mismas cosas, tan sólo nos diferenciamos en la diferente manera de renunciar, de poner en escena, de llevar adelante nuestros deseos.
  En palabras de Sigmund Freud una persona sana es capaz de amar y trabajar , por lo que lo normal de la sexualidad está muy lejos de constituir una norma.
  El sexo no cae, se puede deformar, transmutar, esconderse, disfrazarse pero el sexo no cae (Miguel Óscar Menassa)

Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355















viernes, 30 de septiembre de 2011

¡POR FIN LUNES!


    La palabra lunes es comúnmente asociada a otras tales como la vuelta al trabajo, la desgana, el aburrimiento, la rutina...Más que abrir un principio de semana, un camino por recorrer, parece que cierra las puertas o es un obstáculo, una piedra en ese camino. Pero, detengámonos un instante y pensemos a la inversa...¿cómo serían mis lunes si no comenzara con cierta rutina? El ser humano tiende a dejar las cosas por el hecho de estar en ellas. Querer cambiar es algo inherente, porque el deseo es errante...pero si no tenemos constancia, marcando unas pautas, no nos permitiremos entrar en el orden del amor (tanto al trabajo, como a la pareja, a la amistad..) que es lo maravilloso de lo humano. Siempre habría un lunes, un día en el que nos recordaría que somos mortales, ese despegarnos de los brazos de nuestra madre totipotente que todas las necesidades nos cubría... ¿Y por qué nos empeñamos en que ha de ser igual y rutinario? Pensar de manera diferente el lunes hará que nuestra mirada acaricie personas, situaciones, oportunidades... que empañadas con las legañas del fin de semana, o de los momentos de ocio (que por otra parte existen porque tienen un comienzo y un fin que lo marcan las obligaciones), se harían invisibles...El acto de ver forma parte del sujeto biológico pero en el mirar hay una predisposición envuelta por el brillo de nuestro pensamiento. Como dice la canción, hagamos del lunes otro sábado...y aún añadiría, del mundo, nuestro hogar.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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lunes, 26 de septiembre de 2011

ME QUIERE, ¡NO ME QUIERE!



    Deshojando la margarita se intenta desentrañar el dilema, esa maraña de pensamientos que se apoyan en ideas como que si hace esto es porque me quiere, si no lo hace es porque no... Un recetario ya hecho, con los ingredientes en su justa medida, y si resulta un poquito más dulce, algo va mal, si se agria, pues también. ¿Pero quién dijo cómo debía o no debía ser? Esa idea del príncipe azul, la media naranja que nos espera y que nos adivina todo, ¡que ya nos ama o nos debería amar! así sin hacer un trabajo, casi sin hablar, imaginando lo que esa persona debería hacer por mí si realmente fuese amor. El amor verdadero...como un burro con sus anteojeras que sólo ve por donde lo dirigen las riendas de ese ideal o como el de la canción, amarrado en la puerta del baile, esperando... Lo realmente verdadero es que hay un camino por recorrer, que no hay hombres y mujeres “ideales”, que las relaciones se construyen, nunca ninguna es igual a la otra y no es cuestión de comparar, sino de hablar, desear y poder arrancar no ya los pétalos de la margarita, sino la belleza de las palabras y de los actos, de lo que me gusta y le gusta...Ya lo dijo Tagore “no porque arranques las hojas a la flor cogerás su hermosura”, lo realmente hermoso es entrar en la circulación del habla y del deseo que conducen, como un puente, al amor.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

domingo, 18 de septiembre de 2011

SI YO FUESE UN HOMBRE...TODO SERIA DIFERENTE


    Reconocemos esta frase en boca de muchas mujeres, incluso en todas en algún momento de la vida. Al hombre parece que todo le es más fácil, más accesible, tiene más “suerte”, puede conseguir una vida mejor... lo que sugiere una queja que enquista a la acción. Aunque sí que es cierto que a lo largo de la historia la mujer ha padecido una significativa desintegración cultural e, incluso hoy en día todavía existen atisbos de ello,  centrémonos en el sujeto psíquico. ¿De dónde procede ese “complejo de masculinidad”?
    En su obra “Sobre la sexualidad femenina” Sigmund Freud habla acerca de ello. En la etapa infantil, en el pasaje llamado Complejo de Edipo que nos introduce en el mundo (en lugar de centrar nuestra mirada exclusivamente en esa relación madre-hijo, entramos en el orden del deseo) acontece el complejo de castración, tanto en el niño como en la niña. Hay una diferencia entre ellos: la ausencia de pene y su presencia. Cuando la niña pequeña descubre su propia deficiencia ante la vista de un órgano genital masculino, no acepta este ingrato reconocimiento y se aferra tenazmente a la expectativa de adquirirlo. Comienza a considerar la castración como un infortunio personal, la superioridad del hombre y su propia inferioridad. Desvaloriza profundamente toda la feminidad y con ella también a la madre, por haberla traído al mundo como mujer. Hay ocasiones en que nunca logra superarlo, no logra superar esa diferencia orgánica; claro está, ocurre en un plano inconsciente. Inicia así un apartamiento general de la sexualidad, sexualidad no referida a lo genital, sino a su posición masculina ante el entorno.
    Su vida en este caso, está sobredeterminada, donde siempre la mujer es la culpable o carece de alguna cualidad: “yo no puedo hacer esto..”, “yo no tengo..” ,“no soy capaz de...” ,“no sé...” como si se tratara de tener o no tener...Esa “envidia del pene” (en sentido simbólico) impide otras formas de vivir, vidas donde los logros son alcanzados como fruto del esfuerzo y del trabajo no por algo que no tengo. Aunque haya diferencias, los seres humanos somos semejantes y la historia de la mujer comienza por introducir lo femenino como producción no en “función de”, porque no hay vidas de hombre o vidas de mujer, sino una forma completa de vida.

Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355





martes, 13 de septiembre de 2011

SU PRIMERA VEZ

Acudió temblando a ese encuentro tan temido y esperado...cada paso en su camino suponía un pliegue más de sus pensamientos que atropellándosele en la mente iban ensartándose en los hilos de su fantasía. Esperaba tal vez algo de magia, o química, como decían los entendidos en las relaciones, pero lo cierto es que en nada podía parecérsele a aquello...era esa una fea costumbre la de andar esperando, siempre esperando. Recostado, con los ojos medio cerrados, divagó en la semioscuridad de la habitación buscando tal vez algo en lo que sostener su alma. En un perchero de luz engarzó sus palabras tratando de encontrar...se ruborizó, sintió miedo, qué pensaría de él...su mano acariciaba nerviosa, se retorcía, deseosa de una libertad malograda y sombría...entrelazó sus fantasmas con los dedos y, en su primera vez, irremediablemente, agarró con su lengua las cadenas.
-”¿Por qué no me dice nada? No entiendo...yo hablé pero usted apenas...”
Sus manos se descolgaron de esa realidad, al marcar unos labios la ausencia de la razón:
- “Como en la poesía... uno ha de dejarse penetrar para escribir un verso...”

"sesión primera de psicoanálisis ¿o qué creía?"

Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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martes, 6 de septiembre de 2011

CUANDO LOS TRAPOS SUCIOS NO SE LAVAN EN CASA

En ocasiones, hay personas que, en plena crisis de pareja, se dedican a despotricar de su partener con familiares y amigos. Para ellos supone, en el momento, una descarga, un alivio para esa tensión,un desahogo donde esos conflictos inconscientes de amor-odio (que acontecen en base a modelos familiares, siendo éstas relaciones ambivalentes), desatan su lengua y depositan en el confidente un mar de intimidades que más que calmar la situación, la convierten en una tormenta de reproches, traición y deterioro de la imagen de los otros hacia su pareja... y cabe preguntar ¿qué respuesta espera, por parte del que escucha? Lógicamente, los verdaderos registros de la situación pasarán por alto para una persona que no tiene una escucha profesional y, lejos de ayudarla, la situación se complica introduciendo a terceras personas y reafirmando prejuicios, pensamientos e ideas preconcebidas que nada tienen que ver con la realidad. Los conflictos, los problemas, ocurren por la implicación de ambos componentes de la relación, si no obviamos esto, podemos caer en el narcisismo más propio de la etapa infantil: donde el yo, mi, me... ocupa toda la esfera del conflicto, con su correspondiente victimización... La elección de pareja y la manera en que nos relacionamos recae en base a modelos familiares donde tienden a repetirse unas misma pautas ¿A quién van dirigidos realmente entonces los reproches? Tal vez es hora de construir nuestra propia forma de relacionarnos.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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martes, 30 de agosto de 2011

¿PIENSA MAL Y ACERTARÁS?

En ocasiones, hay lecturas del comportamiento, de la situaciones dadas por el otro, cuyo juicio resultante se piensa tan perspicaz como acertado. Y sí, realmente hay un acierto, ¿pero en qué sentido? ¿en el otro o en mi mirada? Escuchamos lo que queremos escuchar, vemos lo que queremos ver... ¿No entrarán en juego realmente nuestras propias fantasías y deseos de manera que las disfrazamos, y tan siquiera damos cuenta de ello? La literatura y el cine se hacen eco de esto: comedias de enredo, donde nada es lo que se había imaginado, dramas cuyo trágico final se basan en un malentendido...Mal-en-tendido...tender...hay una tendencia entonces a pensar mal, en el sentido de no corresponder con la intención o la realidad del otro. ¿De dónde proviene esa tendencia? Sabemos desde el psicoanálisis que en el sujeto las tendencias dan cuenta de deseos reprimidos que se reflejan en nuestros pensamientos y sobredeterminan nuestros actos. Si siempre somos “muy mal pensados” cabe preguntarnos ¿qué tiene eso que ver conmigo? Cambiemos entonces el “yo creía que...” por “yo desearía que..” y nos posicionaremos de manera diferente ante un mismo hecho.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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lunes, 22 de agosto de 2011

¿DESPUÉS DE LAS VACACIONES QUÉ?

La tristeza, la apatía, la desgana, la irritabilidad...hacen a veces mella después de un periodo de descanso ¿Pero cuál es su origen? ¿A todos afecta por igual? La concepción actual del trabajo hace que se sobrevaloren las vacaciones, más que un periodo en el que desconectar y tener lugar para hacer otras actividades, puesto que nuestro psiquismo está en continua actividad, se piensa más como una panacea donde el no hacer nada está en el camino de la felicidad : “¿Quien pudiera tener unas eternas vacaciones?” “Trabajar, es de idiotas.” “Me gustaría estar tumbado y no hacer nada durante todo el día”. Es por medio del trabajo que transformamos la naturaleza, además de ser la mayor fuente de autoestima, por lo tanto, es necesario para constituirnos como personas. Coexisten así esta idea del trabajo junto con problemas no resueltos en el entorno laboral, que nos producen este temido “enfrentamiento” y toda la sintomatología. Ante todo, tener en cuenta que para transformar la realidad, hay que reconocerla. Si acontece en otros aspectos de la vida, cada vez que hay un comienzo y un final, esa renuncia, nos remite a conflictos conscientes o inconscientes no resueltos de nuestro periodo vital. Pensar que para que lo nuevo acontezca, ha de haber una puntuación, un final, en lo anterior.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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martes, 9 de agosto de 2011

NO ES POR CRITICAR

“Ni por ofender... solamente es porque no me cae bien, es de esta manera, de otra...y no lo soporto”. La tolerancia brilla por su ausencia en estas frases, donde el rencor, el odio, la envidia hacen su presencia, cuando en realidad lo que está en juego es aquello que admiro, aquello que deseo y que no reconozco, disfrazando nuestras propias carencias, proyectándolas, en esa crítica al otro, un espejo donde el reflejo es mi propio disfraz. En el texto de Freud llamado “Narcisismo de las pequeñas diferencias”, habla de que la diferencia con el otro es concebida como una amenaza, ya que tendemos a odiar más a las personas que se parecen más a nosotros que las que más se diferencian. Es una obsesión por distinguirnos de aquello que rechazamos en nosotros mismos. Si no asumimos nuestras faltas, caemos en duras críticas al prójimo, incluso en la agresividad... porque lo que nos es indiferente, no hace que posemos la mirada en ello. Así se facilita una cohesión entre los miembros del grupo al que se pertenece (por ejemplo de personas con una misma ideología), una ilusión en forma de egoísmo, donde lo diferente, provoca rechazo por la amenaza que supone el reconocer que quizás algo en mí debiera considerar y modificar. Dejemos de hablar en el otro de nosotros mismos y aprendamos a amar esas pequeñas diferencias.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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domingo, 31 de julio de 2011

EL GRAN PARTIDO

Part-ido implica una ida y una partición ¿qué entra en juego cuando se pronuncia la frase de “es un gran partido”, refiriéndose a una persona? Refleja una actitud en la que todo vale con tal de ganar, conseguir el trofeo preciado, que en este caso, suele ser generalmente un hombre. Una actitud machista, pero ya no por parte de algunos hombres (que también existe) sino de mujeres que aún creen que estar con alguien es cuestión de una competición, de conseguir, conquistar una posición, un status, una felicidad ya preconcebida de antemano. Uno es capaz de partirse, doblegarse, con tal de agarrar ese ideal que, lógicamente se basa en un espejismo. Basan la felicidad en el trabajo y la vida del otro. Es la quimera del perro: andar encadenado cuando su vida la sujeto otro. Luego vienen los desengaños ¿quién te crees que eres? Cuando la pregunta debería de ser ¿quién soy yo? Construyamos nuestras vidas, nuestros pensamientos, que nos harán valer no para nadie, sino para nosotros mismos y, en lugar de buscar, encontrémonos en el camino, un camino donde todos valemos lo mismo si en lugar de ser “tu” y “mi” pareja, es la persona que me acompaña.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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viernes, 22 de julio de 2011

SOY MUY DESPISTADO

O, también “debe ser por la edad”....a no ser que haya algún daño orgánico, hay un anclaje en estas frases y se utilizan de excusa para dejar, sin embargo en el tintero, lo que realmente acontece. Es desde el psicoanálisis que se conoce que los actos fallidos que son, por ejemplo cuando decimos un nombre en lugar de otro, los lapsus , el olvido de nombres, perder las cosas, tener la intención de hacer algo y realizar lo contrario o algo totalmente diferente, cometer “errores”...ocurren debido a un deseo inconsciente, en conflicto con el individuo y que, digamos encuentra este camino para expresarse. El inconsciente se rige por el principio del placer, que expresa la tendencia a evitar el malestar o el displacer. Entonces, aplicado esto al sujeto psíquico y a lo que aquí se trata, detrás de la circunstancia de, por ejemplo, la pérdida de un objeto que fue regalado por una persona cercana, esconde en realidad esos sentimientos negativos causados por una disputa. Vemos entonces que nada en las personas ocurre por casualidad, siempre hay una implicación. Su importancia recae en que, aunque estos actos forman parte de todo ser humano, en ocasiones pueden desembocar en consecuencias desagradables (accidentes, pérdidas...), por lo que no deben dejarse pasar inadvertidos. El psicoanálisis viene a revelar la relación entre ese acto y la tendencia reprimida.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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viernes, 15 de julio de 2011

SIN TI NO SOY NADA

No es infrecuente encontrarnos con una ideología acerca de la “soledad” tan frustrante y alienante que llevan a la persona a volcar todas su esperanzas y fantasías en una relación ¿pero bajo qué precio? A veces estar en pareja, da una ilusión de tranquilidad, de sentirnos resguardados bajo los brazos de un “amor” que, sobre todo, nos hace sentirnos acompañados. El hecho de que otro ser humano esté próximo reconforta, y alivia ese “síntoma” disfrazado. Así se pueden llegar a vivir situaciones en las que todo vale con tal de conservar ese “estado de felicidad”. Cuando la posición femenina entra en juego (esto puede acontecer tanto en hombres como en mujeres, decimos en psicoanálisis que en lo psíquico coexisten posición masculina y femenina), se pueden vivir auténticas decepciones y sometimientos en los que a toda costa se busca esa fuente de seguridad. Si tenemos en cuenta que el amor es el sentimiento de la especie que hace que exista la reproducción, es importante entonces que produzcamos nuestro sujeto psíquico, tan incomprensiblemente olvidado en aras de unas pasiones reguladas por la especie. Crezcamos, cultivemos nuestros propios deseos transformemos ideologías que nos hacen someternos y tener una idea equivocada de lo que es el amor, un sentimiento que, ante todo, civiliza en introduce al ser humano en su relación con los otros. “Contigo o sin ti, soy feliz”.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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jueves, 30 de junio de 2011

¿CON EL TIEMPO SE APRENDE?

Ya lo dice el refrán, que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. En “Más allá del Principio del Placer” Freud nos descubre que hay un eco pulsional de material reprimido, una tendencia en el ser humano a la repetición de ese material como si de una experiencia actual se tratase. Esto quiere decir que aquello que nuestra conciencia no tolera, no desaparece, sino que se reprime, pasa al plano inconsciente, por así decirlo, y tiende a manifestarse en nuestros actos. Además el ser humano es capaz de gozar de cualquier cosa. Así, se explica el porqué de no “aprender” de determinadas situaciones, relaciones,etc.,que podríamos llamar aleccionantes por sí solas. ¿Por qué siempre me sucede igual? ¿la mala suerte me persigue? Hay una implicación del sujeto psíquico en los acontecimientos que le van sucediendo a lo largo de la vida y no es cuestión de llamar siempre casualidad a aquello que acontece. Hay una interpretación latente en esos hechos “casuales” que hacen que vivamos una vida que no nos corresponde y que hay que construir. La vida es producto de nuestro pensamiento.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

lunes, 27 de junio de 2011

¿SOY UNA PERSONA "NORMAL"?

Quién no se preguntó tal vez alguna vez esta cuestión ¿Hay realmente una manera "estándar" de vivir que nos hace más felices? La moral cultural, que pretende un determinado estilo de sociedad, nos impone a veces una manera de vivir, de gozar, que no se corresponde con lo que es mejor para todos y cada uno de nosotros. Ya lo dijo Freud que cada ser humano tiene una forma de gozar diferente y, por tanto, todo lo impuesto, genera la enfermedad. Ni hay reglas, ni existe un manual (aunque sí se pretenda a veces) de cómo hay que hacer las cosas, cómo debe uno conformar su existencia...hay diferentes maneras y caminos y cada cual ha de construirse el suyo. Para ello, es importante conocerse a uno mismo y esto conlleva una implicación. Si algo se repite en mí y está estropeando mi vida, mis relaciones ¿no cree que es hora de que revise sus viejas creencias y se permita producir un nuevo pensamiento más acorde con su realidad? Es la idiosincracia de cada uno lo que nos hace enriquecernos en cada encuentro y tolerando las diferencias es como cada uno generará su “normalidad”. De modas e ideologías no se alimenta la felicidad.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
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