domingo, 16 de octubre de 2011

LA MALA EDUCACIÓN


   Hay pensamientos que pretenden imponer una forma de vida y catalogar a las personas en el orden del egoísmo o del amor hacia los demás en torno a unos cánones propios donde la apariencia y la asociación de lo que son los preceptos para entrar en el orden de ser humano adolecen de cierto atisbo de dictadura. Los prejuicios acerca de la familia, de las relaciones humanas, de las diferentes formas de vivir...crean personas infelices que deambulan por la vida arrastrando el yugo de la “buena educación”. Hay multitud de opciones: casados, solteros, en familia, separados, parejas de hecho, en comunidad... cuyo estado no tiene porqué etiquetar a una persona de mejor o peor, de fría o de egoísta por no vivir tal y como “se debe”. Un mismo sujeto psíquico conlleva todas las funciones posibles: padre, madre, masculina, femenina. Vemos entonces que aquel que se preocupa por los demás, es una persona dedicada a construir, a hacer de este mundo un mundo mejor, mantener y establecer relaciones con el prójimo ¿Por qué ha de importar cuál es su forma de vida? Hay personas que se escudan en que lo “tradicional” es lo mejor ¿Pero qué es ser tradicional? ¿A qué tradición se refieren?¿Tal vez haya algún aspecto familiar no resuelto? Lo que sí está claro es que imponer determinadas formas de vivir enferma y eso que llaman tradición es la frialdad de los prejuicios. Educar en la tolerancia y en el Amor con mayúsculas hará que pensemos la vida de forma diferente.

Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355


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