martes, 2 de diciembre de 2014

MIEDO ESCÉNICO



    La noticia de que Pastora Soler decide poner un punto y aparte en su carrera profesional debido a el miedo escénico que padece y que la obligó en su concierto del pasado 30 de noviembre a abandonar la actuación, ha sido motivo de muchas explicaciones basadas en conceptos ideológicos y en visiones conciencialistas de la mente humana. Así, se habla de agotamiento, el estrés, apoyo para “superarlo”, más allá de todo esto, es importante saber que los miedos irracionales no se corresponden al objeto de que se trata, el que aparentemente quiere evitar para que la angustia no se dispare(en este caso el escenario). Sí que es significativo el hecho de que le ocurra en el escenario, donde la mirada del tercero, hace disparar la evaluación de uno mismo, la descalificación de una acción. No tiene una explicación lógica el que una persona que se ha dedicado al mundo de la canción durante tanto tiempo ahora de pronto padezca de un miedo tan irracional. El miedo es real, existe, pero en psicoanálisis sabemos que hay un desplazamiento de ese miedo, esa angustia a un objeto externo, real, del cual es más fácil mantenerlo focalizado y huir. Pero no se puede huir de uno mismo, esa angustia queda libre para desplazarse y enlazarse a otro objeto. Para poder desplegar todo esto y “traducir” cuál es el miedo real, o el conflicto del que se padece, es necesario ir al discurso del paciente o de la persona afectada y en este caso, me llama mucho la atención que el primer desmayo que apareció fue el día 8 de marzo, el día precisamente de la mujer trabajadora. En algunas de sus apariciones televisivas ha dejado patente el hecho de su deseo de ser madre y de estar en un momento en el que tanto su marido como ella están buscando un hijo. En el comunicado que ha hecho público decía que en Málaga, donde ha ocurrido el último desfallecimiento, es una tierra que siente como suya. Hay un simbolismo muy evidente entre la palabra tierra y el significante madre.. Precisamente dice haberle fallado la garganta, su instrumento de trabajo (que también tiene un simbolismo sexual, tal vez en este caso como canal del parto). Sigmund Freud atendió a una refutada pianista la cual padecía una extraña parálisis en los dedos de la mano, que le impedía tocar el piano. Tras sesiones de análisis, pudo ir derrumbando los muros de su resistencia y poner en palabras las cuestiones que estaban en juego y entraban en conflicto en ella. Se trataba de una parálisis histérica, donde un mismo órgano (la mano) tenía una doble función en relación a dos grandes instintos(uno de ellos la masturbación) y que en aquella moral victoriana su cuerpo hizo de escenario a través del mecanismo de la conversión (no podía deleitar con algo tan sublime como la música con la mano de la que se servía para el placer sexual, que se veía como algo sucio, indecoroso).  
   La gran Pastora Soler dice haber debido tomar la decisión de poner un punto y a parte en su carrera hace algunos meses, y precisamente acaba de llegar de un viaje a Honduras, donde ha conocido muy de cerca la pobreza infantil, de nuevo estos dos significantes que se ponen en juego: pobreza (en relación al trabajo, el dinero) e infantil (maternidad). Habla del corazón roto de dolor, impotencia y angustia y que tardará mucho en olvidar. Una persona que sufre y padece sin saber.
   De aquello que uno no comprende, el psicoanálisis es la única ciencia que nos puede ayudar, porque nos permite desvelar todo eso que se manifiesta sin que yo lo sepa.
Hay que tener en cuenta que también hay quien enferma cuando se le ha cumplido un deseo largamente acariciado, que estaríamos hablando de los que fracasan al triunfar. Pero eso, sólo después lo sabremos. Te recomendamos, querida Pastora Soler que te sometas tratamiento psicoanalítico: el mundo necesita de tu voz.
Laura López psicóloga-psicoanalista

Telf.: 610 86 53 55         

www.psicoanalistaenmalaga.com

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